OpiniónPolítica

“NARCOMALETAS”: ¿ASOMBRO O CONFIRMACIÓN?

PAREMIOLOCOGI@

Escucha la noticia

El soberano está ¿asombrado? por el “escandalete de mode” de las “narcomaletas” y su estela de podredumbre no solamente estrictamente delictiva sino -faltaba más- política.

Por mi parte amable lector me declaro asombrado de su asombro, pues más allá de los escabrosos detalles que van saliendo y los que olemos se estará tratando de ocultar; lamentablemente a nadie mediadamente informado debería asombrarle este nuevo caso y sus olas; incluyendo su danza de Washingtones, el poder y sinvergüenzura de varios, la cojudez de nuestros sistemas de “seguridad” -absolutamente penetrados por el narco, en realidad- y por supuesto la crónica debilidad estatal, pese a los buenos vientos que están soplando. Además de la pendejez de muchos, por supuesto.

Y es que sin dármelas de experto ni mucho menos y tampoco cayendo a ese jueguito del: “se los dije”; ocurre qué desde hace mucho en este espacio de ejercicio ciudadano de libertad de expresión vengo escribiendo sobre la inocultable penetración de la delincuencia organizada no solamente al estado boliviano -peor en los anteriores gobiernos que por lo menos proveían a los narcos de su principal materia prima- sino de la sociedad toda. Aunque nos duela, el narcotráfico y otras expresiones de la delincuencia organizada, tienen pues carta de ciudadanía y no falta quienes hasta anhelan con tal de tener poder y dinero así sea para candidatear al infierno, de incrustarse en tales estructuras.

Esa mi declaración de “no asombro” tiene que ver con varias lecturas de los muy interesantes informes sobre el país que ofrece el muy prestigioso Think tank “InSight Crime” (https://insightcrime.org) sobre el estado del arte de la delincuencia organizada. Uno de ellos enumeró y explicó ya hace como 12 años atrás, las 10 razones por las que Bolivia era un potencial paraíso para el COT (Crimen organizado Transnacional). A saber: 1. Cultivos de drogas. Bolivia no es sólo es un país de tránsito de drogas sino también una nación productora de coca y cocaína; 2. Corrupción. Existe evidencia de la corrupción generalizada que hay en muchas de las instituciones de Bolivia, como la Policía, el sistema de Justicia y penitenciario; 3. No hay control sobre el espacio aéreo. Los narcotraficantes prefieren transportar sus cargamentos por vía aérea, pues pueden llevar grandes cargas, las drogas pasan a través de muy pocas manos reduciendo costos, así como los riesgos de traición o incautación; 4. Debilidad de los cuerpos de seguridad frente al COT, no sólo por la corrupción de los cuerpos de seguridad bolivianos, sino también porque simplemente carecen de los instrumentos jurídicos necesarios para librar una guerra efectiva; 5. Falta de controles al lavado de dinero, pues es relativamente sencillo en Bolivia, estando en la lista gris del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI); 6. Cultura de la informalidad y la ilegalidad, pues más de la mitad de nuestra actividad económica de Bolivia se lleva a cabo en el sector informal y a menudo ilegal; Ej: el contrabando que incluso emplea a muchos más que el narcotráfico; 7. Apertura de las fronteras y falta de controles migratorios, han garantizado que Bolivia sea un centro de contrabando y por lo tanto extremadamente atractivo para el COT. 8. Falta de presencia del estado en muchas zonas rurales, pues con más de 1.000.000 km² de territorio y una población de menos de 12 millones de personas, tiene vastas extensiones del país con poca población y sin presencia estatal; 9. Falta de transparencia, politización de las instituciones estatales y restricciones a la cobertura de los medios, siendo la cultura imperante altamente dependiente de la afiliación política y no del mérito; y 10. Falta de una estrategia integrada para hacer frente al crimen organizado transnacional.

Pese a que esa lista fue realizada hace más de una década, advertirán que mucho no ha cambiado y pese a los nuevos vientos del flamante gobierno; esas estructuras siguen intactas y en muchos casos están aún mas reforzadas como ocurre con la hermana república cocalera del Chapare y su emperador. Así las cosas, ahora comprenderán mi no asombro por el último capítulo de las “narcomaletas”. «LAS COSAS MÁS SIMPLES SON LAS MÁS COMPLICADAS, POR MUCHO QUE ELLO NOS ASOMBRE.» Friedrich NiETZSCHE

*La opinión expresada en este artículo es responsabilidad exclusiva del autor y no representa necesariamente la posición oficial de Publico.bo


Cuentanos si te gustó la nota

50% LikesVS
50% Dislikes

Publicaciones relacionadas