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Bukele pactará con China compra de deuda ante desplome de las criptomonedas

El Salvador arroja, bajo el mando de Nayib Bukele, el mayor riesgo de incumplimiento de pago de su deuda soberana este año en el mundo

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Por Gabriela Moreno1

El desplome de las criptomonedas tiene al presiente de El Salvador, Nayib Bukele, uno de sus frenéticos fanáticos, buscando en China un auxilio financiero que le permita pagar los 690 millones de dólares de la amortización de un eurobono que vence el próximo 24 de enero.

La desesperación es obvia. Bukele ve como los más de 100 millones de dólares invertidos en ese negocio representan ahora menos de la mitad. Es por ello que China aprovecha la crisis del mandatario y ofrece comprar los 21000 millones de dólares de su deuda externa.

El tiempo para pensarlo se agota. El Salvador arroja el mayor riesgo de incumplimiento de pago de su deuda soberana este año en el mundo. Tiene pagos de intereses anuales equivalentes a 4,9 % de su PIB y una deuda de gobierno equivalente al 82,9 % por lo cual, la agencia S&P Global Ratings otorgó al país una calificación de CCC+, siete niveles por debajo del grado de inversión y la agencia de calificación Moody’s anunció una rebaja del crédito del país. «Incertidumbre es la palabra que mejor podría definir el escenario», destaca la agencia alemana DW.

Sin comprensión

El pacto de Bukele con China demuestra que “Bukele soñó que podía crear una economía política diferente e innovadora, en contra de los consejos del Fondo Monetario Internacional pero ese sueño ha fracasado”, afirma Luis Membraño, un economista salvadoreño consultado The Guardian, quien destaca que ya “no hay alternativas fáciles, ni atajos”.

El mandatario no lo entiende, ni quiere hacerlo. Desde las redes sociales desafía a sus detractores anunciando que seguirá comprando bitcoin “cada día” porque cree que las críticas a su disposición solaron están “magnificando” la pérdida de su inversión en bitcoin.

Sus cuentas le hablan de otro panorama. Según Bukele “si bien es cierto que El Salvador es un país relativamente pobre, que en 2021 produjo bienes y servicios por un valor de 28000 millones. Promover la idea de que una pérdida de 50 millones de dólares —menos del 0,2 % de nuestro PIB— destruiría o tan solo pusiera en riesgo la economía del país va más allá de ser tonto”.

Es manipulación discursiva. La fuga del más mínimo recursos representa un costo de oportunidad muy alto para un país como El Salvador, porque en este caso, la cifra que desestima Bukele representa, casi el presupuesto total del Ministerio de Agricultura en un país donde la mitad de la población padece inseguridad alimentaria.  

Un tratado a cambio

Además, los negocios de Bukele con el régimen de Xi Jinping tienen condiciones. A cambio de China comprar la deuda a El Salvador, ambas naciones firmarán un acuerdo de libre comercio que expandirá la influencia del gigante asiático en los mercados centroamericanos.

Las conversaciones ya comenzaron. Son gestionadas por Bukele a través de la embajadora de China, Ou Jianhong. Su mayor muestra de interés para suscribir el acuerdo son los cuatro años del rompimiento de las relaciones de El Salvador con Taiwán que en agosto de 2018 propició el presidente Salvador Sánchez Cerén, del izquierdista Frente Farabundo Martí para la Liberación nacional (FMLN), quien adhirió a la nación  al “principio de una sola China”.

Bukele ha mantenido la línea de su antecesor pese a la desigualdad comercial que rige considerando que entre enero y septiembre de  ste año, El Salvador importó desde China 2.000 millones de dólares en productos mientras que el país centroamericano apenas exportó 4 millones de dólares al país asiático.

Un giro

Ahora, aceptar la ayuda del gigante asiático significaría dejar a un lado a Estados Unidos después de dos décadas del dólar americano circular como su moneda nacional y tener un Tratado de Libre Comercio donde los productos con mayor demanda como agroalimentarios, plásticos, textiles y confecciones e insumos químicos están libres de aranceles.

Si bien parece un giro geopolítico de Bukele para consolidarse en el eje de Moscú, Ankara y Beijing también incide el impulso que China puede darle a su plan de reelegirse en los comicios presidenciales de 2024 mediante una independencia financiera para conseguirlo.


1Periodista venezolana residenciada en Chile. Egresada de la Universidad del Zulia. Experiencia como editora y productora de contenidos para medios impresos y digitales con énfasis en las fuentes de política e internacional.

*Este artículo fue publicado en panampost.com el 18 de noviembre de 2022

*La opinión expresada en este artículo es responsabilidad exclusiva del autor y no representa necesariamente la posición oficial de Publico.bo


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