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El 150 en la lista, por Jorge Zogbi

Jorge Zogbi

Administrador de Empresas

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Doing Business Índex es un índice creado por el Banco Mundial para medir anualmente la facilidad para hacer negocios en 190 economías seleccionadas, mide las regulaciones que favorecen o restringen la actividad empresarial de las pequeñas y medianas empresas locales a lo largo de su ciclo de vida.

Consta de una escala de cero a cien, donde cero representa el peor desempeño y 100 el mejor. Se compone de las siguientes 10 áreas a las que se les otorga el mismo peso: Apertura de una empresa, manejo de permisos de construcción, obtención de electricidad, registro de propiedades, obtención de crédito, protección a los inversionistas minoritarios, pago de impuestos, comercio transfronterizo, cumplimiento de contratos y resolución de la insolvencia.

Según el informe del año 2020, las diez mejores puntuaciones de la clasificación las obtuvieron economías como Nueva Zelandia, Singapur, Hong Kong, Dinamarca, Corea del Sur, Estados Unidos, Georgia, Reino Unido, Noruega y Suecia. La característica en común entre ellas es que poseen normativas sólidas y altamente transparentes para las empresas como también el uso generalizado de sistemas electrónicos, procesos en línea para la constitución de empresas, plataformas electrónicas para temas impositivos y, procedimientos en línea para la transferencia de propiedades.

Ninguna de las economías de América Latina se ubica entre los primeros 50 lugares, principalmente por falta de facilidades a las pequeñas y medianas empresas nacionales para desarrollar actividades. Bolivia ocupa la posición 150 con una caída de 4 posiciones el último año, ubicándose tan solo por encima de países como Venezuela, Haití, Burkina Faso, Gambia, Argelia, Etiopia, Madagascar, Surinam, Burundi, Sudan, Irak o Afganistán.

Si bien las reglamentaciones existen para brindar protección a los trabajadores, las empresas y la seguridad pública, no obstante cuando son ineficientes o inadecuadas pueden obstaculizar la actividad y el crecimiento de las empresas.

Las normas excesivas pueden llevar a las empresas a alejarse de la supervisión de los organismos reguladores y recaudadores de impuestos, para comenzar a operar en las sombras del sector informal o fuera del país en busca de un entorno más favorable. En el caso del país los indicadores de inversión extranjera muestran que los inversores han cambiado nuestra economía por otras en las que las normas facilitan a la actividad empresarial prosperar.

Los trámites burocráticos engorrosos, además de representar obstáculos para las empresas individuales o los inversionistas, también limitan la capacidad de la economía para crecer de manera sostenible. La libertad económica para hacer negocios está vinculada con el desarrollo económico y un sector privado pujante, los que, a su vez, apoyan la reducción de la pobreza y la promoción de la prosperidad compartida.

Las economías que obtienen buenos puntajes en los indicadores de Doing Business se benefician con un nivel más alto de actividad empresarial. Esto, a su vez, genera mejores empleos, mayores ingresos públicos e ingresos más altos. Además, cuando existen procesos normativos onerosos y prolongados, la tentación de recurrir a la corrupción para lograr resultados es mayor.

En definitiva queda comprobado que en casi todas las economías del mundo y puntualmente en la nuestra, hay un margen para simplificar o agilizar las reglas a fin de aumentar la facilidad de hacer negocios, permitir que la actividad empresarial prospere y posibilitar que la actividad económica alcance su pleno potencial.

*La opinión expresada en este artículo es responsabilidad exclusiva del autor y no representa necesariamente la posición oficial de Publico.bo


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