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El último lanzamiento de Corea del Norte señala una espiral inminente

Eric Gomez considera que el paso lento pero seguro con el que Corea del Norte está mejorando sus capacidades nucleares pintan una imagen preocupante acerca de hacia donde van las cosas en la Península de Corea.

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Por Eric Gomez1

El 24 de marzo, una semana después de que un misil similar explotará durante una prueba, Corea del Norte disparó con éxito un misil balístico intercontinental (ICBM), su primera prueba de ICBM desde fines de 2017. Pyongyang afirmó que probó un nuevo tipo de ICBM llamado Hwasong-17 (HS-17) y publicó imágenes del movimiento del misil a su posición de disparo y lanzamiento. Sin embargo, el análisis reciente de las imágenes de video y de satélite arroja dudas sobre si Corea del Norte probó con éxito el HS-17 como afirma. Un funcionario estadounidense anónimo recientemente le dijo al Washington Post que la prueba del 24 de marzo probablemente usó un Hwasong-15 modificado, que es un misil balístico intercontinental más antiguo que Corea del Norte probó por primera vez en 2017.

Independientemente del tipo de ICBM que probó Corea del Norte el 24 de marzo, la prueba y la propaganda norcoreana que la rodea demuestran que Kim Jong Un está cumpliendo su advertencia, anunciada en enero de 2022, de volver a probar los misiles balísticos intercontinentales. También es un claro recordatorio de que los sueños de EE.UU. de desnuclearizar a Corea del Norte son insostenibles.

Si Corea del Norte de hecho probó con éxito el HS-17 como afirma, sería el misil balístico intercontinental más grande que Corea del Norte haya probado jamás. Además, los datos de su supuesta prueba de vuelo sugieren que el misil probado, independientemente de la variante específica, podría alcanzar fácilmente a todo EE.UU. La característica más notable del HS-17 es su gran tamaño, que es importante debido a lo que el tamaño general sugiere sobre la carga útil o lo que el misil puede transportar. Un misil más grande significa más peso, pero también más combustible y/o motores más grandes. Esto, a su vez, abre la puerta a cargas útiles más pesadas y la capacidad de un solo misil para transportar múltiples ojivas. Es probable que Corea del Norte se enfrente a algunos desafíos de ingeniería con la miniaturización de ojivas: la tarea de hacer que una ojiva nuclear sea más pequeña y liviana. Sin embargo, si el misil tiene suficiente potencia y empuje, las dificultades con la miniaturización de la ojiva se convierten en un punto discutible.

El comunicado de prensa de Corea del Norte que describe la prueba del HS-17 no establece definitivamente si el misil puede transportar múltiples ojivas, pero Kim claramente está buscando esta tecnología.

El 27 de febrero y el 5 de marzo, Corea del Norte probó misiles balísticos no identificados que luego EE.UU. afirmó que involucraban al HS-17. Los mensajes de Corea del Norte en torno a estas dos pruebas anteriores indicaron que su enfoque estaba en evaluar sistemas para un satélite de reconocimiento. Los analistas estadounidenses señalaron que los “dispositivos de control de actitud” mencionados en las declaraciones de Corea del Norte sobre las pruebas podrían ser útiles tanto para los satélites como para los dispositivos que transportan múltiples ojivas nucleares.

Otro indicador del interés de Kim Jong Un en los misiles balísticos intercontinentales armados con múltiples ojivas nucleares es la mención de ese sistema en su discurso ante el Octavo Congreso del Partido en 2021. Corea del Norte ya ha avanzado en las pruebas de vehículos de planeo hipersónico en 2022, una capacidad mencionada en la misma frase que “cohete de cabezas múltiples” en su discurso.

En otras palabras, Kim señaló claramente su intención de desarrollar un misil balístico intercontinental que pueda transportar múltiples ojivas nucleares. Las aparentes dificultades de Corea del Norte para probar el HS-17 sugieren que Corea del Norte aún no ha perfeccionado el nuevo ICBM, pero su tamaño indica que sería capaz de transportar múltiples ojivas a pesar de que Corea del Norte luche con la miniaturización.

El ritmo constante de la mejora del arsenal nuclear de Corea del Norte pinta un panorama muy preocupante sobre hacia dónde se dirigen las cosas en la península de Corea. EE.UU. y Corea del Norte están entrando en una espiral de escalada lenta pero constante. Corea del Norte ha acelerado sus actividades de prueba de misiles en 2022, y la prueba del 24 de marzo es un ejemplo de cómo Kim Jong Un cumplió su advertencia sobre el regreso a las pruebas de misiles balísticos intercontinentales. Las nuevas actividades de construcción en el sitio de prueba nuclear de Punggye-ri, que Corea del Norte demolió parcialmente en 2018, podrían ser un indicador de que Corea del Norte planea reabrir la instalación. Por su parte, EE.UU. ha respondido a la supuesta prueba HS-17 con nuevas sanciones, que es poco probable que disuadan a Corea del Norte de futuras pruebas.

La buena noticia es que, hasta el momento, este ciclo de acción-reacción no ha resultado en un aumento serio de la tensión o el riesgo en la península de Corea. La mala noticia es que es posible que esto no siga siendo así por mucho más tiempo.

El presidente electo de Corea del SurYoon Suk-yeol, quien asumirá el cargo en mayo, ha señalado que adoptará una estrategia más agresiva hacia Corea del Norte que su predecesor, Moon Jae-in. Esto probablemente tomará la forma de solicitudes de mayores demostraciones del compromiso de EE.UU. con la defensa de Corea del Sur, como el despliegue de más sistemas de defensa antimisiles u otras capacidades estratégicas. Es probable que Corea del Norte responda a tales movimientos aumentando sus actividades de prueba, lo que a su vez aumentará los incentivos para contraataques por parte de EE.UU. y Corea del Sur.

Desafortunadamente, será muy difícil para EE.UU. salir de esta espiral inminente. Alejarse del objetivo insostenible de la desnuclearización o el fracaso podría proporcionar una apertura diplomática, pero tal medida no sería bien recibida por los aliados de EE.UU. que la administración Biden desea mantener cerca. Entonces, si no tuvo la oportunidad de ver las imágenes en alta resolución del HS-17 de la prueba de fines de marzo no se preocupe, probablemente habrá muchas más pruebas en el futuro.

1Eric Gomez es director de Estudios de Políticas de Defensa en el Instituto Cato. Sus investigaciones se concentran en el presupuesto militar de EE.UU. y su posición de defensa, así como también sobre el control de armas y asuntos relacionados a la estabilidad nuclear en el Este de Asia.

Este artículo fue publicado originalmente en elcato.org el 20 de abril de 2022.

*La opinión expresada en este artículo es responsabilidad exclusiva del autor y no representa necesariamente la posición oficial de Publico.bo

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