Opinión

La confesión de Arce sobre el Covid-19

Extender las medidas de contención del Covid-19 supone que la meta de la vacunación pasa a la próxima gestión.

Escucha la noticia

Esta vez el pez murió por los dedos, esos que afanosamente escribieron ayer el tuit presidencial que comunicó la extensión de las medidas para evitar la propagación del Covid-19 hasta el último día de este año. Es la confesión escrita y profusamente compartida en redes sociales de que los bolivianos mayores de 18 años estarán completamente vacunados en 2022, pese a que en este momento existen dosis a disposición pero pocos hombros para ser inyectados.

Se trata del Decreto Supremo 4577, informado por el presidente Luis Arce en su cuenta de Twitter, que mantiene la aplicación de las medidas de contención del coronavirus como la toma de pruebas de detección, la vigencia de documentos vencidos, el control aeroportuario y el cobro de la Renta Dignidad a través de un pariente hasta el 31 de diciembre de 2021. 

El gobierno determinó levantarlas primero el 28 de febrero de este año, luego el último día de marzo, de bril, de junio y el 31 de agosto de 2021, es decir el martes de la próxima semana. Todos esos esos plazos fueron fijados por decretos firmados por el Presidente. Por tanto, estamos hablando de la quinta ampliación de las medidas anticovid y la primera que las extiende por cuatro meses, hasta que concluya el año.

Lo paradójico es que, salvo el grosero incumplimiento del Fondo Ruso de Inversiones con las vacunas Sputnik V, el país tiene en la actualidad una cantidad razonable de dosis que podrían elevar el bajo porcentaje de vacunación completa, 20,9% según datos oficiales, mientras otros países como Uruguay y Chile bordean el 70% de inmunización de su población vacunable. ¿Por qué los centros de vacunación están casi vacíos en el país?

Es notoria la inexistencia de una estrategia de comunicación eficiente y lo suficientemente agresiva para romper la apatía, la desinformación y los mensajes de los grupos antivacunas. Los esfuerzos comunicacionales del gobierno nacional están puestos en mensajes relacionados al fantasioso relato oficialista del inventado “golpe de Estado” y práctcamente han abandonado el impulso al Plan Nacional de Vacunación.

Para el gobierno de Luis Arce es más importante la guerra política que la lucha contra el virus.

También es evidente el divorcio entre el nivel central del Estado y las entidades regionales en lo que debería ser una tarea conjunta. La rivalidad política ha impedido, por ejemplo, que el Presidente se reúna con todos los gobernadores y alcaldes de las grandes ciudades del país, la mayoría de ellos opositores, con lo que se ha desperdiciado una gran oportunidad para superar entre todos la pandemia del coronavirus.

En enero de 2021, Arce se fijo como meta de vacunación completa de 7,2 millones de bolivianos mayores de 18 años el mes de septiembre. Luego amplió el plazo hasta octubre y hace unas semanas volvió a cambiar de planes y dijo que se espera que el 90% de la población vacunable complete sus esquemas de vacunación hasta diciembre de este año.

Como van las cosas, es probable que el 31 de diciembre de 2021 el porcentaje de personas vacunadas completamente en el país no llegue ni siquiera a los niveles que se requieren para la “inmunidad de rebaño”, es decir la inmunización del 70% de la población vacunable, y la gran tarea deba ser completada el próximo año con toda la carga de incertumbre que eso conlleva. 

No habrá señales concretas de reactivación económica sobre todo en sectores sensibles como el turismo y los padres de familia seguirán desconfiando de enviar a sus hijos a las aulas por temor a los contagios, para citar un par de ejemplos. En 2022, el Plan Nacional de Vacunación seguirá vigente en Bolivia, mientras otros países ya estarán en plena etapa de pospandemia. 

*La opinión expresada en este artículo es responsabilidad exclusiva del autor y no representa necesariamente la posición oficial de Publico.bo

 


Cuentanos si te gustó la nota

50% LikesVS
50% Dislikes

Publicaciones relacionadas