Hecho y dichoPublico.bo

Editoriales muestran cómo las investigaciones y detenciones en Santa Cruz, por orden de Morales, buscan aplastar opositores

Aquí el resumen de los editoriales de El Deber y Página Siete.

Escucha la noticia

Eficientes con unos y remolones con otros – El Deber

Su editorial de este jueves muestra las motivaciones políticas que mueven las investigaciones contra liderazgos de Santa Cruz implicados en presuntos actos ilegales, pero que tienen un “tufo a revanchismo político con una región que no es del agrado” del MAS y su gobierno. Menciona que, en su rutina radiofónica dominical, el jefe del MAS, Evo Morales, “pidió” al fiscal general Juan Lanchipa “que ponga orden” en la investigación del caso ítems fantasmas en Santa Cruz y “enseguida, Lanchipa envió una segunda comisión de fiscales de La Paz a Santa Cruz, se produjeron allanamientos, convocatorias a declarar, se detuvo a la exalcaldesa Angélica Sosa y se emitió alertas migratorias”.

“Morales ha dedicado al menos sus últimas cuatro intervenciones a echar lodo –por no decir otra cosa– sobre Santa Cruz, a la que ahora llama el centro de la corrupción, como antes llamaba un pueblo de golpistas”, cuestiona el editorial de El Deber porque no dice nada de los funcionarios de su partido que durante 15 años ocupan puestos en la estructura del Gobierno central, como si allí no se hubiesen creado ítems fantasmas. “La diferencia es que los fiscales obedecen órdenes para investigar a alcaldías y gobernaciones, pero nadie les ordena investigar ministerios, organismos descentralizados dependientes del Estado ni empresas estatales, varias de ellas deficitarias”, añade el diario de Santa Cruz.

“Morales se estrella contra un pueblo trabajador, el cruceño, al que llama golpista y corrupto, haciendo generalizaciones abusivas (…). Es ese mismo pueblo al que en tiempos de campaña él llena de elogios”, afirma El Deber y vuelve a criticar que no diga nada de la corrupción descubierta en el Fondo Indígena, del tráfico de influencias de su exnovia Gabriela Zapata mediante la empresa china CAMC, del secuestro y torturas a 17 personas en el predio cruceño Las Londras o del uso de camionetas bajo custodia de Dircabi que realizaron encapuchados para desbloquear con violencia durante el último paro multisectorial en Santa Cruz.

Evo manda, Lanchipa obedece – Página Siete

El diario de La Paz también dedica su editorial de este jueves a la “manipulación política” que amenaza con envolver la investigación del caso de los ítems fantasmas, aunque indudablemente se trata de “un gigantesco caso de corrupción que ha quedado al descubierto con abundancia de pruebas y testigos”. Observa la intromisión del jefe del MAS, Evo Morales, impartiendo instrucciones al cuestionado fiscal general Juan Lanchipa y, a partir de ellas, las duras acusaciones contra las élites cruceñas, buscando un nuevo descabezamiento de liderazgos.

Página Siete recuerda que después del su último pedido de Morales a Lanchipa a través de su programa radial de domingo “48 horas después, la Fiscalía causó un tsunami jurídico en Santa Cruz, donde aprehendió a la exalcaldesa Angélica Sosa por el caso de los ítems fantasmas, inició una investigación de oficio en contra del exgobernador Rubén Costas por el supuesto desvío de dinero para la campaña de su partido (…). También convocó al actual gobernador, Luis Fernando Camacho, para que testifique sobre esta demanda lanzada por su administración”.

“No hay que ser adivino para presumir que Morales se frota las manos porque su partido tiene ante sí otra oportunidad de oro para aplastar a los opositores cruceños, tal como lo hizo con el caso del Hotel las Américas a partir de 2008”, afirma Página Siete, más aún porque los liderazgos de esa región han comenzado a acusarse entre ellos de actos de presunta corrupción. “El MAS tiene el banquete en la mesa y cuenta con un servicial fiscal general que obedece sus órdenes. Santa Cruz merece justicia, no manipulación política”, finaliza el editorial.


Cuentanos si te gustó la nota

100% LikesVS
0% Dislikes

Publicaciones relacionadas