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Mirada Sur XL: Urnas, extremos, tensión y criptomonedas

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Aquí le llega el resumen esperado con las noticias más relevantes de lo que está pasando en América Latina. Y nada de palabrerío innecesario, solo lo importante, y lo que precisa saber para entender y planificar su vida cotidiana y comercial. Esta semana, de nuevo, las urnas nos dan mucho material, sobre todo con lo ocurrido en Chile y Venezuela. Pero también en Honduras, que en un clima enrarecido por actos de violencia y denuncias de corrupción, elegirá este domingo a su nuevo  Presidente. Pasaremos por Nicaragua, que ante la condena internacional masiva por la represión y el autoritarismo de Daniel Ortega, busca abandonar la OEA. Y volveremos a meternos con El Salvador y su experimento con el Bitcoin, que le ha traído más prensa al presidente Bukele, que sus ataques a la prensa, al parlamento o a la Justicia. Como verá, un panorama agitado, así que sin más dilaciones, lo invitamos a emprezar este recorrido informativo por la región.

  1. Se calienta la campaña chilena

Desde el pasado domingo, toda América Latina se encuentra mirando a Chile, y tratando de entender qué está pasando allí políticamente. Hagamos un breve resumen de los hechos: Chile es desde el regreso de la democracia, un país modelo para muchos analistas y políticos de toda la región, por haber logrado un crecimiento económico y una inserción comercial envidiable. Además, todos sus indicadores sociales, han mostrado mejoras que no ha logrado nadie en la región. Sin embargo, desde los estallidos sociales de hace dos años, todo quedó “patas arriba”. Al punto que se designó una Asamblea Constituyente para rediseñar por completo el marco institucional del país, acusado por sectores de “izquierda”, de ser una herramienta para la imposición de un “neoliberalismo” rapaz y desigual. Las encuestas, y la elección para esa Constituyente, alimentaban la idea de un país que viraba drásticamente en su mirada política. Y sin embargo…

La primera rueda de las presidenciales dejó una imagen muy diferente. Sí, se confirmó la polarización de un país, donde los candidatos que representaban a las fuerzas que han detentado el poder en los últimos 30 años, sufrieron fuertes derrotas. Pero la sorpresa fue José Antonio Kast, un candidato conservador, con un discurso de orden y mano dura, fue el ganador de la jornada. Y no solo eso, sino que por primera vez, las fuerzas de izquierda quedaron por debajo del 50% de las preferencias, y con pocas chances de ganar.

Panorama. Así las cosas, la definición final enfrentará a Kast, con el candidato del Frente Amplio, apoyado por el poderoso Partido Comunista chileno, Gabriel Boric. Boric es un ex activista estudiantil, de menos de 40 años y que había seducido a buena parte de la izquierda latinoamericana con su discurso, un socialismo “woke”, coqueteante con las fronteras del bolivarianismo, muy del paladar de los sectores medios con aspiraciones intelectuales y ostentación de sensibilidad social. Pero para tener una idea más clara de cómo se vive este proceso en el propio Chile, consultamos al amigo Leonidas Montes, director del Centro de Estudios Públicos, y reconocido analista local.

– ¿Que pasó para que la sociedad chilena se fuera tan a los extremos en esta elección?

Efectivamente pasan a segunda vuelta José Antonio Kast con 28% y Gabriel Boric con un 26%, pero hay que tener en consideración que el Senado quedó con la mitad de sus escaños en la derecha. Esta elección que refleja la polarización del país, fue un balde de agua fría para la izquierda más radical y también un baño de realidad para la campaña del joven candidato Gabriel Boric. Su espíritu refundacional le jugó una mala pasada. Quizá el gran tema fue el orden y la seguridad, donde sectores políticos vinculados a la izquierda, académicos, intelectuales y líderes de opinión fueron condescendientes o indiferentes ante la creciente escalada de violencia. La defensa de la violencia como arma política, colmaron la paciencia de la ciudadanía. La efervescencia del estallido social y el fervor político que este proceso jugó dentro de una izquierda más radicalizada se topó con la sensatez del votante chileno. El partido ahora se juega en la cancha del orden, el progreso y la libertad. De hecho, al día siguiente de la elección Boric cambió su estrategia hacia las víctimas de la violencia y dejó de aludir a los “compañeras y compañeros”.

– ¿Podría un gobierno de Kast llevar adelante sus propuestas en un país tan dividido?

En esta elección tan polarizada, con un candidato de una izquierda casi revolucionaria y un candidato de una derecha muy conservadora, y una gran cantidad de votos vaporosos y esquivos, será un juego de póquer donde las apuestas irán al centro. A Boric, aliado con el Partido Comunista, se le hace más difícil o, mejor dicho, menos creíble ese giro. En estos momentos el PC es para la campaña de Boric una piedra en el zapato. Ahora bien, un eventual triunfo de JAK abre muchas interrogantes sobre todo con un proceso constitucional en curso donde hay fuerzas muy radicales representadas en la Convención Constitucional. La relación entre este nuevo poder con los poderes ejecutivo, legislativo y judicial es una interrogante. Pero es evidente que la Convención Constitucional, cuya tarea y mandato es escribir una nueva Constitución que será sometida a plebiscito, también acusó recibo del resultado.

2. Venezuela y una elección polémica

Venezuela tuvo el pasado fin de semana, elecciones regionales. Uno de los detalles significativos de la elección fue la baja participación, ya que poco más del 40% de los habilitados concurrió a votar. En cuanto a los resultados, el chavismo que quedó con la amplia mayoría de las gobernaciones, aunque la oposición conquistó tres, entre ellas, logró recuperar la de Zulia, el estado más poblado del país, donde Manuel Rosales, ex candidato presidencial opositor a Chávez y Maduro,  logró el 56% de los votos.

Reacciones. El presidente venezolano, Nicolás Maduro, dijo que los resultados fueron un “buen triunfo” para el chavismo. “Buena cosecha, producto del trabajo, de un trabajo perseverante, producto de llevar la verdad, con rectitud a todas las comunidades.”. Por su parte, el dirigente opositor Juan Guaidó, hizo un llamado  a la “reflexión” y a la “reunificación” de la oposición. “Es evidente la necesidad de la unificación y la articulación de todos los factores en Venezuela para poder enfrentar al régimen”, afirmó.

La elección marcó el retorno de observadores internacionales tras más de una década de ausencia. La Misión de Observación de la Unión Europea concluyó que “mejoraron las condiciones electorales en comparación con las tres elecciones nacionales anteriores” en el país, pero “persisten deficiencias estructurales”.

Por qué importa. Las elecciones venezolanas confirmaron la situación de “tranca” que existe en el sistema político de ese país. Pese a la crisis económica endémica, y a la migración masiva de venezolanos, el gobierno mantiene un firme control del poder, potenciado por la división en el campo opositor, y el desgano de buena parte de los ciudadanos respecto a la situación política. Lo que pase en Venezuela es clave para todo el continente, tanto por el factor migratorio que ya es un factor muy influyente  en países que parecen alejados de Caracas, como Chile, hasta por el impacto en el sistema de alianzas regional, donde Venezuela es factor central del debate entre países.

3. Nicaragua abandona la OEA 

Daniel Ortega se enojó con la Organización de los Estados Americanos porque ésta descalificó las elecciones en Nicaragua que lo consagraron para un cuarto mandato, y decidió retirar a su país del organismo. Lo acusó de actitudes injerencistas contra el régimen que encabeza y mandó a su canciller, Denis Moncada, a notificar la “indeclinable decisión” a través de una carta al secretario general Luis Almagro. La postura fue apoyada por los gobiernos de Venezuela y Cuba, ninguno de los cuales integra la organización.

Trasfondo. El 7 de noviembre Daniel Ortega Saavedra fue reelecto presidente en unas elecciones donde las irregularidades fueron  la norma, tras varios meses de represión y amedrentamiento a la oposición. Desde el 2 de junio de este año, siete candidatos opositores fueron encarcelados por el régimen, al menos tres partidos políticos proscriptos y varios periodistas, empresarios y líderes sociales arrestados bajo cargos viciados de ambigüedad y sin pruebas. La semana pasada la OEA realizó en Guatemala una Asamblea General en la cual votaron una resolución que rechazaba los resultados por considerar que “no fueron libres, justas ni transparentes y no tienen legitimidad democrática”. La secretaría del organismo analiza ahora la situación política de Nicaragua para evaluar la aplicación de la Carta Democrática que puede llevar a la expulsión del país. Pero Ortega se adelantó y planteó su salida.

Por qué importa. Porque el modelo, ya abiertamente dictatorial que está imponiendo el ex guerrillero Daniel Ortega junto a su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, desafía al sistema interamericano democrático en general. Si un mandatario puede presentarse a elecciones, habiendo encarcelado a todos sus desafiantes, y ser aceptado por el resto del continente, es una señal muy peligrosa para toda la región.

Muestra de ello son las declaraciones del expresidente de Brasil, Lula da Silva, quien salió en defensa del mandatario nicaragüense con argumentos insólitos. Lula, respaldó la continuidad de Ortega en el poder, diciendo que: “¿Por qué Angela Merkel puede estar 16 años en el poder y Daniel Ortega no?”. Ante lo cual la entrevistadora española que lo interrogaba planteó que tal vez era porque Merkel no mandaba a la cárcel a quien quisiera enfrentarla. Esta discusión ha generado enorme polémica en Brasil.

4. Elecciones en Honduras 

Antes que nada, si usted prestó atención a la banderita de Brasil que encabeza esta pieza, no crea que somos unos ignorantes que no conocemos la bandera de Honduras. Sucede que por ser feriado en EE.UU., nuestros amigos del equipo de comunicación de Atlas no estaban disponibles para hacer el ajuste. Por eso “compensamos” con bandera en foto.

Aclarado ese punto, corresponde comentar las muy tensas elecciones que enfrenta Honduras este domingo. En ellas, no solo se elegirá al sucesor del presidente Juan Orlando Hernández (en la foto), sino además se renovará el Parlamento y toda la importante estructura de gobiernos locales del país. Todo esto tiene un impacto mayúsculo en la selección de las jerarquías judiciales, en un país donde buena parte de su clase política y empresarial, tiene conflictos con la Justicia. A tal punto que hasta el año pasado, el país contó con una misión internacional, con apoyo de la OEA y el gobierno estadounidense, para mejorar el sistema de justicia hondureño.

Contexto. Las elecciones en Honduras ocurren en un clima de alta crispación, violencia, y desinformación. Según han denunciado algunos organismos de derechos humanos, una treintena de aspirantes a cargos públicos han sido asesinados en los últimos meses, entre ellos el alcalde del municipio de Cantarranas, cerca de Tegucigalpa, Francisco Gaitán. La sociedad hondureña siente un alto nivel de inconformidad con su sistema democrático, con siete de cada diez hondureños que no creen en los partidos políticos. Ha habido señales de que los candidatos en pugna podrían no reconocer otro triunfo

que el suyo, y no pocos analistas temen estallidos de violencia el día de los comicios.

Si bien hay 13 candidatos buscando la presidencia, hay tres que se perfilan con chance de triunfo. Xiomara Castro de Zelaya, esposa del expresidente Manuel Zelaya, busca convertirse en la primera mujer presidenta de Honduras. El alcalde de Tegucigalpa, Nasry Asfura, es el aspirante del partido del mandatario Juan Orlando Hernández, segundo en la intención de voto, mientras que Yani Rosenthal, que va por el partido Liberal, marcha tercero en los sondeos.

Por qué importa. A nivel regional, muchos gobiernos y analistas están pendiente de la situación de Honduras. Primero, porque se trata de un país con serios déficits institucionales, cuyas crisis fácilmente pueden impactar a los países del entorno. Segundo, porque tras la salida de Manuel Zelaya del poder, cercano aliado al ex presidente venezolano Hugo Chávez, una victoria de su esposa puede alinear al país centroamericano con el grupo de gobiernos más a la izquierda del continente.

5. Ciudad Bitcoin en El Salvador 

El presidente salvadoreño, Nayib Bukele, firme en su cruzada por hacer de El Salvador el país de las criptomonedas, y pese a las polémicas y denuncias que eso ha generado, acaba de anunciar la creación de BitcoinCity, una ciudad mítica alimentada por la energía de un volcán activo, donde los impuestos no existen, y el respeto por la ecología es prioridad.

El anuncio tuvo lugar dos meses después de que el gobierno adoptó legalmente el Bitcoin como moneda de curso legal junto al dólar estadounidense, haciendo que El Salvador se convierta en el primer estado del mundo en oficializar una criptomoneda. El país centroamericano destinó más de 200 millones de dólares a  la comprade Bitcoins y su  proceso de implementación. Una medida polémica que, como nos dijo el amigo y fellow de CLA, Axel Kaiser, en una edición previa, si sale bien puede llevar a que Bukele sea visto como un visionario que se anticipó a su tiempo. También puntualizó que si sale mal, sería un desastre políticamente para él.

Bitcoin City. Con su trabajado aire juvenil y su característica gorrita blanca echada hacia atrás, Bukele hizo el anuncio en el marco de un foro anual llamado Labitconf. Ante un público de inversores y entusiastas de las criptomonedas de todas partes del mundo, el Presidente salvadoreño destacó que la ciudad será construida sobre el Golfo de Fonseca y contará con zonas residenciales, comerciales y diversos centros de entretenimiento tales como cines, museos, bares y restaurantes. Todo muy moderno y con tecnología de última generación.
La ciudad no cobrará impuestos a la renta, a la propiedad, ni a las contrataciones. Tampoco tributos municipales. Además, el líder salvadoreño destacó que será una ciudad ecológica que extraerá la energía mediante la producción geotérmica proveniente del volcán Conchagua, por lo cual las emisiones de CO2 serán bajas o nulas.

El Salvador tiene larga experiencia en este menester. Ya desde 1999 el volcán Tecapa es utilizado para obtener energía eléctrica. Este mismo volcán podría en un principio abastecer a la nueva ciudad y al minado del Bitcoin y otras criptomonedas, las cuales son producidas por complejos procesos matemáticos realizados por computadoras que requieren mucha energía. Pero luego podría ser suplantado por los generadores que se instalarían en el Conchagua, debido a su cercanía geográfica con la hipotética ciudad.

Por qué importa. Más allá de lo utópica  que pueda sonar la idea, el gobierno de El Salvador está apostando fuerte en el universo de las criptomonedas y ha anunciado la emisión de Bonos Bitcoin equivalentes a mil millones de dólares para comenzar a invertir en infraestructura de la revolucionaria ciudad. Sólo resta esperar que pasen los meses para ver la evolución de la idea, pero lo cierto es que grandes inversores la han visto atractiva. El ejemplo de El Salvador puede ser muy útil para el resto de los países de Latinoamérica. Es posible que muchos terminen invirtiendo una parte de sus fondos en bitcoins. O que puedan comprobar que mejor es no ir por ahí.

Nota publicada originalmente en Mirada Sur.

Martín Aguirre | Director El País, Uruguay, y Advisory Council member, Center for Latin America
Rodrigo Caballero | Editor

 


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