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Gabriel Boric fingió moderación en campaña para ganar el balotaje

Su aliado político, el dirigente comunista Daniel Jadue, confesó que el viraje de Boric "al centro" no es más que "un mito" porque él solo “salió a buscar los votos que había que salir a buscar”

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Por José Gregorio Martínez1

En una mera ilusión queda la moderación que intenta vender el presidente electo de Chile, Gabriel Boric, luego que su aliado y exprecandidato del Partido Comunista, Daniel Jadue, revelara que su viraje “al centro” durante la campaña para la segunda vuelta frente al republicano José Antonio Kast es “un mito” porque él solo “salió a buscar los votos que había que salir a buscar”. Así lo confesó Jadue en una entrevista con el canal T13.

Sin embargo, esta infidencia de Jadue –para no llamarla deslealtad por delatar las estrategias de campaña de Boric– expone una posible zanja dentro del Partido Comunista (PC), debido al peso que reclama esta organización política en la conformación del nuevo gabinete.

Jadue insiste en que “duela a quien duela” el PC es la organización “más grande de la coalición” que llevó a Boric a ganar la presidencia. Si bien parece aludir al mandatario electo para, de alguna manera, influir en la conformación del tren Ejecutivo, la diputada del Partido Comunista, Camila Vallejo, usando sus mismos términos, aclaró que esta tolda es la “más grande de la coalición”, pero no por ello “vamos a pesar ni más ni menos de lo que pesamos».

¿No están de acuerdo los comunistas? Si se toman los dichos de Vallejo, reseñados por Cooperativa, de que no harán “exigencias ni nada por el estilo” porque “respetan las decisiones del presidente”, manteniéndose ellos como “colaboradores”, se observan señales de una fractura o como mínimo de lo que ahora los progres insisten en llamar disentimiento.

Una prueba de fuego

De todas maneras, Gabriel Boric enfrenta por sí solo una prueba de fuego para demostrar en qué dirección irá su gobierno. Y es que el presidente Sebastián Piñera lo invitó a viajar con él a Colombia para participar de las cumbres del Foro para el Progreso de América del Sur (Prosur) y de la Alianza del Pacífico, que se celebrarán entre el 26 y 27 de enero.

Él aún no define si acepta o no la invitación, pero es un desafío para la imagen que construirá sobre su mandato, considerando que Prosur, creada hace tres años por ocho países (Argentina, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador, Guyana, Paraguay y Perú), apuesta por una integración al margen de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), pero con una visión más conservadora y defensora de las libertades económicas.

Bolivia está en condición de país observador y Uruguay como invitado, mientras que Venezuela quedó excluida porque la plataforma plantea “políticas públicas en defensa de la democracia, la independencia de poderes y la economía de mercado”.

Frente a la propuesta de Piñera, Boric deberá fijar posición y decidir si acude a esta cita o, por el contrario, decide adherirse al bloque izquierdista promovido desde hace una década por Luis Inácio Lula da Silva, Cristina Fernández de Kirchner, Evo Morales, Nicolás Maduro y Rafael Correa.

Una tradición

Gabriel Boric tiene un mes para decantarse. Ambos encuentros serán el 26 y 27 de enero. Para La Tercera es «una oportunidad para mostrar qué tipo de liderazgo quiere ejercer en política exterior”.

También es parte de una tradición que comenzó en enero de 2006, cuando el expresidente Ricardo Lagos invitó a Michelle Bachelet, su sucesora, al cambio de mando en Bolivia, cuando Evo Morales asumió por primera vez como presidente. Ella no fue en aquel momento, pero para su segundo mandato, que se inició en 2014, Piñera, como mandatario saliente, la invitó a un encuentro de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC), en La Habana, Cuba. Ambos viajaron el 28 de enero. Habría que destacar que la CELAC mantiene una línea ideológica progresista que no incomodaba a Bachelet, mientras que acudir a la cumbre de Prosur muy seguramente no esté en los planes de Boric.

De nuevo, Sebastián Piñera intenta un cambio de mando “republicano, transparente y tranquilo”. La pelota queda en la cancha del presidente electo Gabriel Boric, quien deberá tomar una decisión que despejará las dudas en torno a lo que será su política exterior, dando muestras de una eventual radicalización ideológica o la moderación que prometió en campaña.

1Periodista venezolano dedicado a las fuentes de Política y Economía. Editor jefe de PanAm Post. Experiencia previa en medios como NTN24, El Mundo Economía & Negocios, Diario La Verdad y Globovisión.

*Este artículo fue publicado originalmente en panampost.com el 25 de diciembre de 2021.

*La opinión expresada en este artículo es responsabilidad exclusiva del autor y no representa necesariamente la posición oficial de Publico.bo


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