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El verdadero motivo de Elon Musk para comprar Twitter

Sí, el multimillonario dueño de Tesla quiere garantizar la libertad de expresión en la plataforma. Sin embargo, detrás de la oferta hay una rivalidad con la Comisión de Bolsa y Valores que data de 2018. El objetivo sería asestar un golpe al ente regular estadounidense

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Por Oriana Rivas1

Al multimillonario dueño de Tesla, Elon Musk, lo caracterizan las declaraciones y decisiones disruptivas en materia de negocios. Cada vez que habla, el mercado de valores y el mundo de las finanzas escucha. Ha pasado con las criptomonedas y está pasando ahora con la posible compra de Twitter.

Y es que en una carta dirigida al presidente de la plataforma, Bret Taylor, el empresario aseguró que invirtió en Twitter porque cree «en su potencial para ser la plataforma para la libertad de expresión en todo el mundo». Ese fue el motivo que dio por sentado la opinión pública cuando anunció la compra del 9,2 % de las acciones de la red social. Incluso se llegó a pensar que con su entrada el expresidente Donald Trump podría volver a tuitear.

No obstante, hay algo mucho más profundo para analizar. El valor de las acciones había caído cuando el empresario dijo que no formaría parte de la junta directiva, pero volvieron a subir cuando Musk subió su apuesta y ofertó comprar toda la compañía por unos 43000 millones de dólares. No hay duda que el multimillonario ha demostrado a la directiva de la empresa que tiene el músculo para hacer tambalear a la compañía en el mercado de valores. Eso genera molestias.

Por los momentos, se sabe que la directiva de Twitter se resiste a vender y la oferta de Elon Musk ha sido catalogada como «hostil». Sin embargo, el antecedente a esta movida de Musk data de 2018.

El problema con Tesla

Alguien que mira con atención la oferta de Elon Musk respecto a Twitter es el poderoso empresario tecnológico Mark Cuban. Él sugiere que el dueño de Tesla busca asestar un golpe a la mismísima Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (también conocida como SEC). El motivo, es que entre ambos hay diferencias importantes desde que el organismo lo demandó. “Mi conclusión, es que Elon Musk está jodiendo con la SEC”, escribió Cuban.

Hizo mención a ese episodio de 2018. Elon Musk había anunciado que estaba considerando privatizar Tesla a 420 dólares la acción con «financiación asegurada». En EE. UU. cuando una empresa pasa a ser privada significa que pasa a manos de particulares y sale de la bolsa. En cambio, al ser pública al menos 51 % de las acciones se comercializan de forma abierta.

La SEC lo demandó ante la Corte del Distrito Sur de Nueva York por declaraciones «falsas y engañosas» que causaron «confusión y alteración significativa en las acciones de Tesla en el mercado, resultando en daños a los inversores». Las acciones de la compañía se dispararon hasta un 11 %.

Para el empresario las alegaciones de la SEC no estaban «justificadas». Además, una de las razones de la venta era crear un ambiente para que “Tesla funcione mejor”. Es decir, permitir a los accionistas decidir sobre su propiedad, tal como reseñó el portal Expansión.

“Como empresa pública, estamos sujetos a cambios bruscos en el precio de nuestras acciones que pueden ser una gran distracción para todos los que trabajan en Tesla».

Al final, ambas partes llegaron a un acuerdo. Musk renunció a su cargo de director de Tesla por tres años (aunque se mantiene como CEO) y acordó una multa por 20 millones de dólares. La empresa pagaría otros 20 millones adicionales. Además, la SEC comenzaría a supervisar sus tuits.

Pero la batalla no está perdida. En marzo de este año los abogados del empresario contraatacaron pidiendo a la Corte poner fin a la vigilancia a sus mensajes. Mientras tanto, las SEC también investiga a Musk y su hermano, Kimbal Musk por una venta de acciones de Tesla este año.

Son profundas las rivalidades entre el empresario y el organismo regular que lo multa y lo vigila.

Una estrategia de grandes inversores

Algunas versiones citan que Musk recurrió a una técnica de grandes inversores. «En la que mediante compras de porciones significativas del paquete accionario de una empresa, se busca cambiar radicalmente la dirección que sigue la compañía con el fin de maximizar las ganancias para los inversores», cita Infobae.

Para evitar que Elon Musk compre Twitter la directiva de la empresa contempla usar la fórmula «poison pill» (píldora de veneno). El recurso se activa cuando el nuevo individuo compre 15 % o más de las acciones.

Sin embargo, más allá de que la empresa se aproxime a una verdadera libertad de expresión —teniendo en cuenta el sesgo editorial que ha empañado su funcionamiento— lo que sucede es una lucha de Elon Musk contra la institución supervisora de la industria de los valores.

No es la primera vez que ocurre algo similar respecto a regulaciones contra el dueño de Tesla, y en general contra el empresariado de EE. UU. El ejemplo está en las arremetidas a pesar de pagar impuestos, a lo cual políticos como la senadora progresista Elizabeth Warren aseguran que la factura sigue sin ser suficiente.

1Periodista venezolana radicada en Buenos Aires. Investigación para las fuentes de política y economía. Especialista en plataformas digitales y redes sociales.

Este artículo fue publicado originalmente en panampost.com el 15 de abril de 2022.

*La opinión expresada en este artículo es responsabilidad exclusiva del autor y no representa necesariamente la posición oficial de Publico.bo


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