Política

Angélica Ruiz es la tercera vocal en renunciar al recompuesto Tribunal Supremo Electoral tras la crisis de 2019

Se trata de la exvicepresidenta del Órgano Electoral Angélica Ruiz.

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Salvador Romero y Rosario Baptista fueron los primeros en renunciar al Tribunal Supremo Electoral recompuesto tras el fraude electoral en los comicios generales de 2019. Este miércoles fue el turno de María Angélica Ruiz, quien ejerció la vicepresidenta del organismo e interinamente la presidencia tras el alejamiento de Romero.

Ruiz es una de las cuatro autoridades del TSE denunciadas penalmente por el diputado del MAS Johnny Pardo por la aprobación de una resolución en el proceso electoral regional de 2021 que habilitó la candidatura del actual alcalde de Cochabamba, Manfred Reyes Villa.

Romero renunció a la Presidencia del Tribunal Supremo Electoral en abril de 2021 y Baptista a la vocalía nacional en noviembre del año pasado en medio de duros cuestionamientos al padrón y la imparcialidad del ente electoral.

“Veo que, en las actuales condiciones, ya no me será posible seguir avanzando, sino que, en el mejor de los casos, se tendrá que mantener y hacer ciertas mejoras a lo ya logrado, que, por cierto, es mucho”, señala Ruiz en su carta de renuncia enviada al presidente de la Asamblea Legislativa Plurinacional, David Choquehuanca.

Enumera los logros alcanzados durante su gestión, como las “elecciones limpias, legítimas y transparentes” de 2020 y 2021, subnacionales y nacionales, “decisiones jurisdiccionales justas e imparciales”, el “fortalecimiento institucional” y también adjunta un informe del periodo en el que le tocó ejercer, de 2019 a 2022.

“En 2019 me encontraba trabajando en el ámbito privado en condiciones laborales, profesionales y salariales ventajosas, sin embargo, sentí que era el momento de servir a mi país, porque tenía el perfil para hacerlo, podía y quería hacerlo”, destaca, mencionando que recibió una calificación de 100 puntos en la evaluación que realizó entonces el Legislativo.

Concluye indicando que “vale la pena poner mi empeño, ilusión y capacidad profesional en proyectos de incidencia a nivel latinoamericano”, “impulsadas desde sus propios protagonistas: las personas mismas, despojadas de todo apasionamiento y manipulación política”, enfatizando que “el medio para llegar a ese fin y procurar el bien común es trabajando desde la iniciativa, creatividad y libertad propia de la sociedad civil. Y con dicha a eso me dedicaré”.


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