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Liberales de closet

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Nuevamente, el gobierno tuvo que recular, esta vez con motivo de sus DDSS Nos. 4640 y 4641 por los que se exigía el carnet oficial de vacunación para el ingreso a lugares públicos y privados, etc. De esa manera, el estado obligaba –indirectamente- al ciudadano a vacunarse contra el bicho chino, reloaded con la variante Omicrón y/o a gastarse unos buenos quiques en una PCR prácticamente día por medio.

Más allá de las deliciosas polémicas legales sobre la constitucionalidad de la medida, pues el art. 44 de la CPE ordena que ninguna persona será sometida a experimentos científicos sin su consentimiento, lo que obedece a una larga historia que viene desde los temibles experimentos del Doctor de la muerte, el nazi Josef Mengele, pasa por los Juicios de Nuremberg y desemboca en varias normas de soft law que prohíben al estado intervenir sobre el organismo de las personas, sin su consentimiento informado y, también de lo grotesco desde lo jurídico pues además de aquella clarísima norma constitucional, incluso en febrero del año pasado el propio gobierno sancionó la Ley No. 1359 de emergencia sanitaria, declarando que: “La inmunización tendrá carácter voluntario y se aplicará previo consentimiento informado”, el inefable Ministro de Salud no le quedó otra que meterle no más “dejando en suspenso” la vigencia de esos DDSS.

Toda una innovación en el mundo del “derecho”, pues además que ningún Decreto Supremo podría ir contra lo que la Constitución establece, tampoco existe esa figura de dejar en suspenso así sea un DS. Quedó acorralado por sus…propios movimientos sociales.

Obviamente han esgrimido algunos pretextos que no pueden tapar el sol con un dedo esa improvisación. Empero, no deja de divertir que la verdadera causa de la flamante reculada radica en que sus movimientos sociales –chóferes, gremialistas, campesinos, etc- se sintieron afectados por la exigencia del carnet que en realidad, les obliga vacunarse y amenazaron con movilizarse ya no más, hasta las últimas consecuencias. Con esos negros nubarrones de por medio, no quedo otra que meterle no más otra reculada. 

Escribo divertido, porque si reparamos que esa base social que apoya usualmente al partido de gobierno, cada que puede lanza públicamente sistemáticas diatribas contra todo lo liberal o neoliberal, abominando consiguientemente esa forma de entender el mundo. Pero…a juzgar por esa su postura basada en que el estado no puede obligarles a vacunarse sea directa (vacuna) o indirectamente (carnet o PCR), cualquier persona mínimamente informada, sabe que ese discurso de la libertad personal frente al poder estatal, forma parte de la esencia misma del credo liberal:!!!Habían sido liberales de closet!!! 

Así pues, los grandes teóricos del liberalismo, antiguos y actuales, parten de este axioma central: ninguna persona o grupo de personas puede agredir a otra ni a su propiedad, revindicando la libertad personal –la menor minoría sobre la tierra es el individuo: RAND- lo que implica entre otras, que nadie puede accionar a otros ni siquiera para que se comporte de un modo que otros lo consideren virtuoso, al extremo que las personas han de ser libres de escoger incluso aquellos cursos de acción que puedan ser moralmente equivocados (para otros), mientras no causen daño, obviamente. 

A partir de esos razonamientos que les presento ultra comprimidos, los liberales en extremo, proclaman el derecho de la persona a decidir sobre su propio cuerpo sin ninguna intervención externa –así defienden el aborto, el uso de substancias u otras decisiones que corresponden a su esfera privada- obviamente, insisto, en la medida que no cause daño a otros. 

De ahí que divierte y mucho, que aquellos que cotidianamente lanzan ajos y serpientes contra el liberalismo en sus discursos, habían sido liberales de closet, pues cuando le están negando el poder al estado a través del gobierno a interferir en su esfera privada -su cuerpo- obligándoles a vacunarse y/o exigiéndoles carnet para el desempeño de sus actividades públicas y privadas o PCR día por medio, están adoptando una postura eminentemente liberal, que hasta ese art. 44 de la CPE -norma de hard law- lo prevé (por si acaso…). SCHOPENHAUER decía: “La mayoría de los hombres no son capaces de pensar, sino sólo de creer, y no son accesibles a la razón, sino sólo a la autoridad”.

*La opinión expresada en este artículo es responsabilidad exclusiva del autor y no representa necesariamente la posición oficial de Publico.bo

                                         


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