Historia de la relación entre Estados Unidos y Bolivia – Gonzalo Mendieta
El libro Tan falto de aire, escrito por Gonzalo Mendieta y Rafael Archondo, reconstruye 160 años de relaciones diplomáticas entre Bolivia y Estados Unidos, desde la acreditación del primer embajador estadounidense ante la República de Bolivia en 1848 hasta la ruptura de relaciones durante el gobierno de Evo Morales en 2008.
Escucha la noticia
El libro Tan falto de aire, escrito por Gonzalo Mendieta y Rafael Archondo, reconstruye 160 años de relaciones diplomáticas entre Bolivia y Estados Unidos, desde la acreditación del primer embajador estadounidense ante la República de Bolivia en 1848 hasta la ruptura de relaciones durante el gobierno de Evo Morales en 2008. Para Gonzalo Mendieta, revisar esta historia desde diferentes fuentes permite cuestionar interpretaciones simplificadas y comprender cómo Bolivia actuó, negoció y tomó decisiones dentro de un escenario internacional marcado por grandes potencias.
Una investigación construida a cuatro manos
Gonzalo Mendieta explica que la elaboración del libro surgió de una coincidencia de intereses con Rafael Archondo, luego de varios años en los que ambos habían investigado episodios de la historia política y diplomática boliviana. Los autores ya habían trabajado juntos anteriormente y descubrieron que acumulaban una importante cantidad de documentos, testimonios y materiales que podían servir para reconstruir la relación bilateral. El trabajo de escritura tomó aproximadamente un año y medio, después de varios años de recopilación de información y documentos históricos.
Documentos, archivos y testimonios para reconstruir la historia
La investigación realizada por Gonzalo Mendieta y Rafael Archondo recurrió a fuentes poco conocidas, entre ellas documentos de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos, archivos diplomáticos, cables y entrevistas realizadas a funcionarios estadounidenses que estuvieron destinados en Bolivia. Una de las fuentes relevantes fue el proyecto de historia oral impulsado por el diplomático estadounidense Charles Stuart Kennedy, que permitió acceder a testimonios de numerosos funcionarios que pasaron por Bolivia y posteriormente ocuparon cargos diplomáticos en otros países. Para Mendieta, estas fuentes permiten observar la historia boliviana desde la perspectiva de quienes llegaron al país en misiones diplomáticas y dejaron registros de sus experiencias.
Los cables diplomáticos y una mirada menos oficial
Gonzalo Mendieta destaca especialmente el valor de los cables diplomáticos estadounidenses, porque permiten observar una versión menos protocolar de las relaciones entre ambos países. Mientras las reuniones y recepciones oficiales están marcadas por la diplomacia y las formas institucionales, los documentos internos muestran análisis más directos sobre la realidad política boliviana. La investigación también incorporó documentos vinculados con la negociación del crédito Nicolaus durante el gobierno de Bautista Saavedra y cables relacionados con el golpe de Alberto Natusch Busch en 1979, materiales que permitieron reconstruir episodios desde una perspectiva diferente a la de la historiografía tradicional.
Bolivia tuvo mayor capacidad de decisión de la que suele reconocerse
Una de las principales conclusiones de Gonzalo Mendieta es que la revisión de 160 años de relaciones demuestra que Bolivia no fue simplemente un país sometido a las decisiones de Estados Unidos. El análisis histórico revela momentos en los que la diplomacia boliviana logró defender intereses propios y aprovechar las condiciones internacionales para obtener beneficios concretos. Mendieta destaca particularmente algunos episodios vinculados con la Revolución Nacional, cuando Bolivia consiguió establecer una relación con Washington que permitió acceder a importantes niveles de cooperación, pese a las diferencias ideológicas existentes.
Víctor Andrade y una diplomacia capaz de generar influencia
Entre los ejemplos que rescata Gonzalo Mendieta se encuentra la trayectoria de Víctor Andrade, diplomático boliviano que representó al país en Estados Unidos durante distintos periodos. Andrade, originario de los Yungas y formado en el Instituto Americano de La Paz, logró establecer una relación cercana con el presidente estadounidense Dwight Eisenhower. Para Mendieta, este episodio demuestra que un país pequeño puede desarrollar una diplomacia con capacidad de influencia cuando cuenta con representantes capaces de comprender el escenario internacional y establecer vínculos directos con los centros de poder.
Más allá del relato de Bolivia como víctima permanente
Gonzalo Mendieta plantea que la investigación también permite cuestionar la idea de que toda la historia de Bolivia puede explicarse desde una relación permanente de dependencia frente a Estados Unidos. Sin negar los episodios de presión o intervención de las grandes potencias, sostiene que la historia muestra una realidad mucho más compleja, en la que los gobiernos bolivianos también tuvieron capacidad de negociación y utilizaron las diferencias entre las potencias para defender determinados intereses nacionales.
El antiimperialismo como tradición histórica
Según Gonzalo Mendieta, el rechazo a Estados Unidos tiene raíces históricas anteriores al siglo XX y está relacionado con una combinación de factores religiosos, culturales y políticos, además de acontecimientos como la intervención estadounidense en México y las expediciones de William Walker en Centroamérica. Estos episodios contribuyeron a construir en América Latina una tradición antiimperialista que posteriormente fue asumida por distintos movimientos políticos. Mendieta considera que esa tradición continúa influyendo en la forma en que parte de la sociedad boliviana interpreta las relaciones internacionales.
La política exterior desde una posición de país pequeño
Para Gonzalo Mendieta, el desafío de Bolivia no debería centrarse únicamente en cuestionar la influencia de las grandes potencias, sino en determinar qué puede hacer el país dentro de un sistema internacional en el que tiene una posición relativa de menor poder. La historia demuestra, a su juicio, que Bolivia puede utilizar los espacios existentes entre las grandes potencias para defender sus intereses, diversificar sus relaciones y evitar quedar subordinada exclusivamente a una sola esfera de influencia.
El Plan Bohan y la búsqueda de nuevas oportunidades para Bolivia
Uno de los capítulos destacados por Gonzalo Mendieta está relacionado con el Plan Bohan, considerado un momento importante de la cooperación entre Bolivia y Estados Unidos. El investigador explica que muchas de las ideas que posteriormente fueron recogidas por el plan ya circulaban en Bolivia, especialmente en Santa Cruz, donde existía una preocupación por ampliar las fronteras productivas y encontrar nuevas posibilidades económicas. El Plan Bohan, desde esta perspectiva, no significó simplemente el descubrimiento del Oriente boliviano, sino que recogió inquietudes y propuestas que ya estaban presentes en distintos sectores del país.
Santa Cruz y las ideas de desarrollo económico
Gonzalo Mendieta considera que la historia del Plan Bohan también debe analizarse superando las tradicionales disputas entre las visiones regionales de Santa Cruz y La Paz. Las demandas por caminos, mercados y nuevas posibilidades productivas en el Oriente tenían antecedentes mucho más antiguos. El desarrollo de Santa Cruz, sostiene Mendieta, respondió a una combinación de iniciativas locales, condiciones económicas y políticas nacionales e internacionales que terminaron modificando progresivamente la estructura productiva boliviana.
La doctrina Monroe y una paradoja histórica
Otro de los aspectos analizados por Gonzalo Mendieta es la doctrina Monroe, tradicionalmente observada en América Latina desde una perspectiva crítica por su relación con la política exterior estadounidense. Sin embargo, la investigación también permite observar una paradoja: durante el siglo XIX, la presencia de potencias europeas en América Latina representaba una amenaza concreta para países pequeños y con territorios extensos. Mendieta señala que algunos diplomáticos estadounidenses consideraban que, sin la doctrina Monroe, potencias europeas podrían haber intentado ocupar territorios latinoamericanos bajo distintos pretextos.
Momentos de cooperación y libre comercio
Gonzalo Mendieta también identifica episodios poco conocidos de cooperación económica, como los acuerdos comerciales suscritos durante el gobierno de José María Linares. El investigador destaca que algunos de estos antecedentes permiten revisar la tradicional división entre librecambistas y proteccionistas que ha marcado buena parte de la historia económica boliviana. Desde su perspectiva, observar experiencias internacionales como la de Chile y sus tratados comerciales permite incorporar otros elementos al debate sobre apertura económica y relaciones comerciales.
Estados Unidos y la defensa de la democracia
La investigación de Gonzalo Mendieta también muestra que la relación bilateral no estuvo determinada exclusivamente por el respaldo estadounidense a gobiernos autoritarios o por intereses estratégicos. Durante algunos gobiernos militares, especialmente durante la dictadura de Luis García Meza, Washington adoptó posiciones críticas y ejerció presión en defensa de la democracia. El investigador destaca que esta dimensión contradice las interpretaciones que presentan a Estados Unidos únicamente como promotor de golpes de Estado y demuestra que su política exterior tuvo comportamientos diferentes según cada contexto histórico.
El golpe de Natusch y los límites de la influencia estadounidense
Entre los episodios investigados, Gonzalo Mendieta destaca el golpe de Alberto Natusch Busch en 1979 y la posición de Estados Unidos frente a los acontecimientos. Documentos diplomáticos permitieron reconstruir el papel de funcionarios y dirigentes bolivianos en ese momento, así como las advertencias realizadas por representantes estadounidenses. Para Mendieta, el episodio demuestra que las relaciones entre ambos países no pueden explicarse únicamente mediante la idea de una intervención externa, porque existieron decisiones y dinámicas políticas propias dentro de Bolivia.
El alejamiento durante el ciclo del MAS
Respecto al periodo posterior, Gonzalo Mendieta sostiene que el gobierno de Evo Morales retomó una tradición antiimperialista que tenía raíces mucho más antiguas y que se fortaleció durante el siglo XX. La ruptura de relaciones con Estados Unidos en 2008 significó, según su interpretación, el cierre de una etapa de cooperación diplomática directa y el ingreso de Bolivia en un esquema de relaciones internacionales más orientado hacia otros actores como Venezuela, Cuba, Rusia y posteriormente China.
La búsqueda de relaciones internacionales directas
Gonzalo Mendieta señala que, históricamente, Bolivia buscó establecer vínculos directos con Estados Unidos y Europa porque consideraba que relacionarse exclusivamente a través de los países vecinos podía generar una dependencia adicional de sus intereses. Desde esta perspectiva, el alejamiento de Washington durante dos décadas tuvo consecuencias sobre la inserción internacional del país, al modificar sus vínculos económicos, diplomáticos y estratégicos y acercarlo a otros bloques y alianzas internacionales.
Una historia que puede orientar la política exterior
Como conclusión de la investigación, Gonzalo Mendieta sostiene que el libro puede servir como un mapa para comprender las decisiones tomadas por generaciones anteriores de diplomáticos y gobernantes. El conocimiento de estos antecedentes permitiría identificar qué estrategias funcionaron, cuáles generaron dificultades y qué oportunidades fueron aprovechadas o desaprovechadas. Para Mendieta, la historia no debe utilizarse únicamente para construir relatos sobre vencedores y vencidos, sino también para extraer elementos útiles para una política exterior de largo plazo.
La necesidad de reconstruir una política exterior de Estado
Gonzalo Mendieta plantea como desafío central la reconstrucción de una institucionalidad sólida en el servicio exterior boliviano y la definición de una política internacional con visión de Estado. La experiencia acumulada durante 160 años demuestra, según su análisis, que Bolivia necesita comprender mejor su posición en el escenario mundial, diversificar sus relaciones y desarrollar una diplomacia profesional capaz de defender los intereses nacionales más allá de los cambios de gobierno.
Un aprendizaje también para los diplomáticos extranjeros
Finalmente, Gonzalo Mendieta considera que la historia bilateral también contiene lecciones para los representantes extranjeros que llegan a Bolivia. El país tiene una realidad política, social, regional y cultural compleja, por lo que una comprensión superficial puede conducir a errores de cálculo. La revisión de los archivos diplomáticos demuestra que incluso las grandes potencias deben conocer las particularidades bolivianas y comprender que las decisiones tomadas desde el exterior pueden generar respuestas distintas a las esperadas. Para Mendieta, conocer esta historia es una forma de entender mejor a Bolivia y, al mismo tiempo, de pensar con mayor realismo su lugar en el mundo.



