EconomíaOpinión

Repaso de política económica

Pablo Mendieta Ossio

Economista en el campo de políticas públicas

Escucha la noticia

El año 2012 el Banco Central de Bolivia (BCB) organizó el quinto Encuentro de Economistas de Bolivia (EEB) en Santa Cruz de la Sierra. La temática central fue “Crecimiento y Desarrollo Económico desde las Regiones”.

El principal expositor fue Juan Cuadrado, un conocido experto español en política regional y crecimiento económico. También es famoso entre los economistas de habla española por el texto que coordinó “Política Económica: Elaboración, objetivos e instrumentos” (2010).

Dicho libro señala que la política económica tiene ciertas etapas, no necesariamente consecutivas, para la elaboración de políticas económicas: i) reconocimiento de los problemas; ii) análisis de problemas y alternativas; iii) diseño de medidas; iv) consultas; v) discusión y aprobación parlamentaria; y, vi) ejecución.

En el tercer paso, consultas, el texto sugiere consultar a otros agentes e instituciones relevantes. Textualmente señala que “de manera informal… pueden ser consultados otros posibles grupos y agentes, tales como los grupos de interés más directamente afectados, los partidos políticos, tanto los más afines como los de la oposición, o incluso organismos internacionales.” 

Durante estos días hemos experimentado los efectos de no haber seguido un paso como el descrito y de la falta de un conjunto amplio de consultas a la sociedad civil antes de la promulgación de las normas.

Según los reportes de Google, en Santa Cruz la movilidad a los puestos de trabajo disminuyó en torno a la mitad en los días de paro y a nivel nacional el movimiento en las estaciones de transporte 20%. Tomando esos datos y usando como referencia el efecto del Covid-19 en la movilidad y la producción, es posible inferir que las pérdidas en términos de actividad económica habrían sido por lo menos de USD350 millones, cerca de un punto porcentual del PIB.

Cuadrado y sus coautores indican que existe una interconexión entre las frases descritas: “El proceso de elaboración de decisiones puede generar retroalimentaciones hacia fases precedentes. Por ejemplo, como resultado de las consultas, se revisa el diseño de medidas e incluso el análisis que se había realizado al principio, donde no se tuvieron en cuenta determinados aspectos que más tarde han salido a la luz.” 

Como sociedad nos habríamos evitado no sólo el costo económico, sino la división, la animadversión y la angustia de estos días siguiendo una lógica tan simple.

Es más, el mencionado libro señala que, en ciertos países como Holanda y Francia se han formado entes de consulta para perfeccionar este paso. “En ellos hay, normalmente, representantes de los empresarios y sus organizaciones, de los sindicatos, de los cuerpos de profesionales y, muchas veces, un grupo de miembros independientes elegidos en razón de sus conocimientos o especialización.”

La consulta en la política económica es un requisito en una sociedad democrática.

Incluso desde una orientación distinta, se ve el diálogo como necesario para la convivencia. En efecto, el texto del recientemente fallecido ex presidente del BCB Pablo Ramos “Objetivos e instrumentos de la política económica” (1983) indica que “Los objetivos de la política económica no son resultado de un trabajo técnico especializado, sino que surgen de la interacción y, más propiamente, de las relaciones de poder de los grupos, fracciones y clases sociales constitutivas de cada comunidad humana.”

Don Pablo indicaba que las políticas debieran ser coherentes con el interés común. Específicamente señala que “Los requisitos de legitimidad y consenso mínimo muestran que los objetivos de la política económica del Estado tienen que reflejar, en cierta medida, el interés general de la sociedad”

Y advertía en su momento que “si ocurriera lo contrario, los objetivos no podrían lograr el consenso mínimo para asegurar el equilibrio interno y el desenvolvimiento normal de la sociedad capitalista, cuya característica es la división de clases.”

Moraleja: es mejor concertar antes, que lamentar después.

*La opinión expresada en este artículo es responsabilidad exclusiva del autor y no representa necesariamente la posición oficial de Publico.bo


Cuentanos si te gustó la nota

100% LikesVS
0% Dislikes

Pablo Mendieta Ossio

Economista en el campo de políticas públicas

Publicaciones relacionadas