Internacional

Mirada Sur XLIII: Libertad en Miami, tensión en Chile, Nicaragua, El Salvador, y bostezos

¡Hola! Siendo viernes, estamos aquí con la nueva edición de Mirada Sur, el newsletter que intenta darle un pantallazo de las noticias más importantes que están ocurriendo en América Latina, en apenas 10 minutos.

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Miami fue la capital de la libertad

Esta semana, Miami fue la capital mundial de la libertad. No solo por el alivio que se siente llegar a un lugar donde las restricciones provocadas por la pandemia parecen haber sido superadas. Sino por el desarrollo de un nuevo Liberty Forum 2021 de la red Atlas. Más de 800 amantes de la libertad de todo el mundo llegaron a Florida para un encuentro que tuvo puntos muy altos. Que se cerró con un festejo espectacular nada menos que en el estadio del equipo de béisbol local, los Marlines, y con la actuación del activista cubano Yotuel. Si bien Mirada Sur estuvo presente en el evento, y hasta cumplió un deseo casi de “groupie” de estrechar la mano a Nick Gillespie de ReasonTV, le pedimos al director del Centro de Atlas para América Latina, Roberto Salinas, que nos comentara lo que desde su experimentado punto de vista, fueron los puntos altos del evento.

“Hubo un mensaje central en este encuentro que fue rechazar la trampa de la polarización, los insultos y los contrainsultos. La consigna fue “the path forward”, o sea el camino hacia adelante. Tras dos años de colapso económico, de autocracias en plenitud, de restricciones a la libertad justificadas por el Covid, que dejaron en evidencia la ineptitud de los estados. Es una pena ver como la libertad ha disminuido en gran parte del mundo, pero por eso es clave definir cómo podemos recuperar el sendero”.

Destaques. Según Roberto, “todas las sesiones fueron extraordinarias, pero quiero destacar la latinoamericana, donde se presentó el Índice de Burocracia, el gran trabajo de Sary Levy-Carciente y nuestros socios para promover la idea de que el pequeño empresario no puede salir adelante porque está ahogado por una asfixia regulatoria que no lo deja trabajar. Necesitamos reglas sencillas, para un mundo complicado”. En esa sesión también se presentó el Macro Infome económico de la región, cargo de Ignacio Munyo y el centro CERES, que sigue la evolución económica de toda la región.

“Otra que me encantó fue la sesión sobre educación liberal. Dónde hemos perdido el sentido liberal en el mundo educativo. Toda esta cultura de la cancelación, con las intolerancias que vemos hoy en día. Tuvimos a gente hablando de manera muy clara de esto, como a John Tomasi. Debemos aprender a estar en desacuerdo. Es el diálogo, y el espíritu de un disenso civilizado, lo que nos permite avanzar”.

Reconocimiento. Pero Roberto no quiso dejar de comentar el lado triste del encuentro, el fallecimiento de Linda Whetstone. “Todos los que amamos la libertad en América Latina lamentamos profundamente la muerte de Linda, una gran luchadora por estas ideas, y a quien vamos a extrañar enormemente”.

Para cerrar este breve resumen del Liberty Forum, queremos agradecer desde Mirada Sur a todos los amigos que suelen colaborar con este resumen noticioso, a varios de los cuales tuvimos la oportunidad de conocer personalmente en Miami, Guillermo Peña, Antonella Marty, Carlos Augusto Chacón, María Clara Escobar, Iván Cachanosky, José Beteta, y tantos otros amigos que nutren Mirada Sur desde sus respectivos países. Y un gran agradecimiento a Gonzalo Scwharz, verdero pulmón discreto de Atlas en la región.

Elección de infarto en Chile

Este domingo, Chile se enfrenta a las elecciones más polarizadas y tensas en décadas. Y, según las últimas encuestas, el final puede ser de infarto.

Sobre lo primero, la chilenos deberán decidir sobre dos proyectos, dos propuestas de país, diametralmente opuestas. De un lado, Gabriel Boric, joven con entecedentes como militante estudiantil, apoyado por el Partido Comunista, y cuya promesa es poner de cabeza el modelo económico y social que ha caracterizado al país desde el final de la dictadura militar. Del otro, José Antonio Kast, un dirigente conservador, y que llegó a esta segunda vuelta electoral con promesa de imponer orden en un país marcado por las protestas y vandalismos que irrumpieron hace dos años en el escenario.

La ley chilena prohibe que se difundan encuestas en los 15 días previos a la elección. Pero según publicó el miércoles el diario peruano La República, el último sondeo de la empresa Cadem mostró un panorama de gran equilibro, con Kast reduciendo la amplia ventaja que mostraba Boric, y quedando a sólo 3 puntos, 39, contra 36% de las preferencias. En la edición previa a este último sondeo, la diferencia era de 10 puntos en favor de Boric.

El trasfondo. Las elecciones chilenas se dan, además, con un trasfondo particular. Esto es el funcionamiento de una convención constituyente que aspira a cambiar en forma radical las reglas de juego político en el país. Y que incluso puede generar un conflicto de legitimidad con el nuevo gobierno. Esta tensión quedó muy clara en las palabras que nuestro amigo Leonidas Montes, del Centro de Estudios Políticos, decía esta semana al sitio web local Ex Ante: “Esta elección presidencial ha resucitado, consciente o inconscientemente, varios fantasmas del pasado”. Agregando que “consciente o inconscientemente esa dicotomía entre comunismo y Pinochet está presente”.

Moderación. Sin embargo, Leonidas se muestra menos dramático que otros analistas. “No se pueden negar las credenciales democráticas de Kast ni de Boric y tampoco se les puede acusar de fascista o comunista. El problema no son los candidatos, que escucharon y se mueven al centro, sino de los nietitos en los extremos de cada bando”. Y en referencia a la moderación de las propuestas en esta segunda vuelta, agrega que “No veo un transformismo electoral, sino el necesario y realista giro a la moderación que finalmente es el triunfo de la democracia. Ambos candidatos escucharon a la gente y mueven sus ejes a ese equilibrio del cual nos alejamos”.

La semana próxima, con los resultados a la vista, le pediremos mayor profundiad sobre este tema central para el futuro político de la región.

Nicaragua inicia relaciones con China

Nicaragua rompió relaciones con Taiwán luego de 30 años de vínculos bilaterales. Pese a haber declarado en reiteradas ocasiones que no dejaría de reconocer a Taiwán y de mantener un tratado de libre comercio con Taipei, el controvertido gobierno de Daniel Ortega decidió cambiar de opinión y anunció que sólo reconoce a la República Popular China como único gobierno legítimo de dicho país. De esta forma, la nación centroamericana restablece las relaciones diplomáticas formales con el gigante asiático.

Ante la decisión, Taiwán expresó “dolor y pesar”. Nicaragua es el octavo país que cambia el reconocimiento de Taiwán a China en los últimos cinco años y deja al gobierno democrático de Taipei con apenas catorce países con los que aún mantiene relaciones diplomáticas formales, la mayoría de ellos concentrados en América Latina y el Caribe.

Trasfondo. A lo largo de la historia, el vínculo entre Nicaragua y Taiwán se ha caracterizado por su inestabilidad. Las relaciones diplomáticas se iniciaron en 1930 y duraron hasta la primera presidencia de Daniel Ortega, cuando el actual dictador nicaragüense dejó de reconocer al gobierno democrático de Taipei para brindar su apoyo al régimen comunista continental. Esta situación se extendió hasta 1990 cuando la presidenta Violeta Chamorro asumió el poder tras derrotar en las urnas a Ortega.

Taiwán es un Estado que se está quedando sin reconocimiento por parte de la comunidad internacional, pese a ser uno de los países mas democráticos del mundo, situándose en el puesto numero 11 del ranking de democracia de The Economist. Tanto Taipei como Pekín se consideran a sí mismos como el gobierno legítimo de China, sin embargo, la batalla por el reconocimiento de la comunidad internacional (que comenzó con la consolidación de la República Popular China) era ganada por Taiwan, hasta que en 1971 China ingresó a la ONU, llevando a muchos países a reconocer al gobierno comunista.

Por qué importa. El acercamiento de Managua con Pekín deja mal parado a Washington, quien esta perdiendo poco a poco influencia en Centroamérica, especialmente con Nicaragua tras el deterioro de su relacionamiento con las acusaciones sobre las elecciones fraudulentas en las que Ortega fue reelecto.

Tensión entre EE.UU. y El Salvador

Si hay un mandatario “disruptivo”, y difícil de encasillar ideológicamente hoy en la región, es el presidente salvadoreño, Nayib Bukele. Desde sus “ocurrencias” en redes sociales (hoy se autodenomina como “CEO de El Salvador”), hasta sus aventuras con el Bitcoin, pasando por sus peleas con mandatarios de izquierda a derecha en la región. Pero en las últimas semanas hay un episodio que viene encendiendo alarmas en varias cancillerías: su creciente enfrentamiento con el nuevo gobierno de Estados Unidos.

“De mal en peor”. Así definió el vínculo entre Washington y Bukele el ex embajador de EE.UU. en el Salvador, Stephen McFarland, en una reciente columna en la revista Americas Quarterly. Allí el diplomático explica los motivos de la reciente escalada verbal entre ambos gobiernos: Bukele es un político populista, que no cree en las instituciones, y cuya única obsesión es acumular poder. En ese camino, habría enviado a asesores a negociar con los líderes de las pandillas que desangran al país, acordando beneficios carcelarios a cambio de paz y apoyo al partido en el poder. Con ello lograría bajar los delitos, y aumentar su popularidad. Pero el gobierno de Joe Biden acaba de sancionar a dos altos jerarcas que fueron enviados por Bukele a dialogar con los pandilleros, provocando una explosión de ira del salvadoreño, a quién no le gusta que le lleven la contra.

Trasfondo. Bukele ha acusado de EE.UU. de buscar la “absoluta sumisión” de su país, y de apoyar “protestas comunistas” en su contra. Asimismo ha amenazado con imponer un impuesto del 40% sobre todos los capitales extranjeros que financian organizaciones civiles en el país centroamericano. Según el diplomático americano, las sanciones agravarán la tensión entre ambos países, y un Bukele envalentonado por su gran apoyo popular, profundizará en sus tendencias autocráticas, sin importar las sanciones de EE.UU.. Siempre que no requiera apoyo económico de algún tipo.

Por qué es importante. La popularidad de Bukele, con su estilo populista, confrontativo con las elites de su país, y nada atado a las tradicionales divisiones ideológicas de la región, se ha extendido más allá de las fronteras de su país. Un quiebre total con Washington, pude generar un nuevo eje de inestabilidad en la región. O peor, abrir otra puerta de ingreso para influencias como la de China, que ya viene creciendo en influencia de manera sistemática en toda América Latina.

Gira de Lula, inquieta y duerme

El gobierno de Alberto Fernández no deja de ser noticia. La causa de esta semana es de carácter casi surrealista. En el marco del 38 aniversario del retorno a la democracia en Argentina, el gobierno realizó un acto en la Plaza de Mayo aprovechando que el mismo día se cumplían dos años de la toma de mando del actual inquilino de la Casa Rosada. Un evento importante para el oficialismo por la imperiosa necesidad de ver el apoyo de sus simpatizantes tras la dura derrota en las elecciones parlamentarias de noviembre. Varias de las principales figuras de la izquierda latinoamericana fueron invitadas, entre ellas los ex presidente Luis Inácio Lula da Silva, de Brasil, y uruguayo José Pepe Mujica. Fue este último quien inauguró los discursos de la noche con una presentación fiel a su estilo.

Pero la cuota llamativa ocurrió cuando le tocó el turno de hablar al anfitrión, Alberto Fernández. Sus palabras parecieron aburrir de tal manera a Mujica que, a sus 86 años, no pudo mantenerse despierto y cayó profundamente dormido.

El episodio recorrió el mundo y tuvo su punto de esplendor en el momento en que Fernández, cerrando su discurso, agradeció a los invitados: “Quiero agradecer primero a mi querido Pepe. Gracias Pepe por estar acá” exclamó el presidente argentino dirigiéndose al lugar del escenario donde el uruguayo roncaba a pierna suelta. En ese momento, la cámara que registraba el evento enfoca al aludido y muestra como Cristina Fernández de Kirchner, sentada a su lado, sacudió al pintoresco político uruguayo que entonces abrió los ojos y volvió a ser parte del acto político al cual había sido invitado.

Por qué importa. La presencia de Lula en el evento de los Fernández, presentado por Mujica como “el próximo Presidente de Brasil”, generó malestar a nivel diplomático con el país vecino. Desde las filas del actual mandatario, Jair Bolsonaro, tomaron el hecho como una respuesta a la cancelación de la reunión presencial que tendrían los mandatarios de ambos país en Brasilia en el día de hoy, y que sería el primer encuentro oficial entre Bolsonaro y Fernández, mano a mano, sin una pantalla de por medio. Sin embargo el gobierno argentino aseguró que no hay ninguna relación.

Por otra parte, Lula, si bien aún no ha confirmado su candidatura, tiene grandes chances de volver al Planalto tras las elecciones de 2022 y parecería ya haber comenzado su campaña. Este tipo de acciones de afinidad política con los dirigentes de izquierda regional parecen confirmar que un eventual regreso de Lula al gobierno en Brasil, tendría impacto directo en la política de todo el continente.

Nota publicada originalmente en Mirada Sur.

Martín Aguirre | Director El País, Uruguay, y Advisory Council member, Center for Latin America
Rodrigo Caballero | Editor


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