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Rusia agota suministros y surge el riesgo de ataque con armas químicas

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, asegura que Rusia podría usar armas químicas contra Ucrania en los próximos días

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Por Gabriela Moreno1

Las armas químicas acaban con cualquier tipo de vida ya sea humana, animal o vegetal. Nadie es inmune. Queman las mucosas, los pulmones y la piel. El sarín y el gas mostaza son dos de las más letales. También hay bacterias, virus y toxinas como la viruela, la peste o el ántrax que tienen la misma nocividad. La posibilidad de que Rusia use algunas de de las que posee contra Ucrania es una “amenaza real”.

Con esa hipótesis salió el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, rumbo a Bruselas. Allá discutirá la necesidad de un «compromiso férreo» en el Consejo Europeo, el órgano político de la Unión Europea donde estarán los líderes del G7.

Las sospechas de Washington no son infundadas. Putin podría recurrir a otras armas ante la reducción de los suministros convencionales. Hace una semana atacó con misiles hipersónicos. Pensar que puede ir más lejos es, como mínimo, lógico y necesario cuando estas armas químicas, con sencillos proyectiles de artillería o en difusión de aerosoles, se pueden lanzar desde aviones para alcanzar objetivos amplios

Aunque no figura como arma química, el carfentanilo, un opiáceo 10000 veces más potente que la morfina y que Putin utilizó en forma de gas para ‘liberar’ a los rehenes del teatro Dubrovka de Moscú, secuestrados por terroristas chechenos en 2002 estaría en el tablero. Su uso dejó muertos, de los cuales solo medio centenar eran terroristas. Ese el mismo compuesto con el que se mezcló la cocaína adulterada que causó 23 fallecimientos en Argentina este mismo año.

Putin manipula

Vladímir Putin tiene otra versión. Según el mandatario ruso los defensores de Ucrania a quien él llama «ultranacionalistas» son quiénes plantean un ataque de bandera falsa. Este asunto tensa los debates en Naciones Unidas. En la última reunión del Consejo de Seguridad a puerta cerrada, Rusia intercambió acusaciones con Estados Unidos y, también, con Reino Unido.

Los representantes del Kremlin niegan que tengan previsto usar armas químicas o biológicas. Le endosan a Occidente las supuestas especulaciones: «Está claro que las autoridades nacionalistas ucranianas, alentadas por los países occidentales, no se detendrán ante nada, para intimidar a su propio pueblo y realizar ataques de bandera falsa para acusar a Rusia», dijo el embajador adjunto de Rusia ante la ONU, Dmitry Polyanskiy.

El diplomático al servicio de Vladímir Putin utiliza un discurso en el que alude que actualmente está desplegándose el mismo escenario de la guerra de Siria, cuando ataques químicos de «grupos terroristas» se atribuyeron al régimen sirio y Rusia.

Aunque el embajador descarta que haya sido así, una investigación conjunta de las Naciones Unidas y la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) descubrió que las fuerzas de Bashar Al-Assad utilizaron el agente nervioso sarín y el cloro como arma.

El Reino Unido duda de Moscú. No lo disimula. La embajadora británica ante la ONU, Barbara Woodward, asegura que el envenenamiento del opositor a Putin y activista anticorrupción, Alexei Navalni y Siria “bien podría ser un preludio de que los propios rusos piensan hacer algún tipo de ataque con armas químicas de bandera falsa».

OTAN alerta

Si Rusia apela a las armas biológicas sería “inaceptable” y “cambiaría por completo la naturaleza del conflicto” asegura el secretario de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), Jens Stoltenberg. Por lo tanto, los líderes aliados también prevén este jueves acordar dar apoyo adicional a Ucrania, incluida asistencia para la ciberseguridad, así como equipamiento para ayudar a protegerse contra “amenazas químicas, biológicas, radiológicas y nucleares”, indicó EFE.

Stoltenberg reconoció que la Alianza está «preocupada por la posibilidad del uso de armas químicas o biológicas”, tras las “afirmaciones falsas” de Moscú de que Kiev estaba produciendo armamento químico.

Alertó de que esas declaraciones pueden ser una forma de crear «un pretexto» para que Rusia utilice armas químicas en Ucrania cuando es el Kremlin el que ya ha utilizado agentes químicos contra figuras de la oposición política y ha facilitado su empleo en Siria.

El ex primer ministro noruego advirtió de que el uso de armas químicas podría ser “extremadamente grave para la población de Ucrania” y tener “consecuencias directas para países aliados de la OTAN” por la “propagación de agentes químicos o biológicos”.

El uso de armas biológicas por parte de Rusa equivaldría a una «flagrante violación del derecho internacional con consecuencias de largo alcance». En concreto violaría a la Convención de Armas Biológicas que data de 1972 que firmado por todos países que forman la ONU a excepción de Egipto, Sudán del Sur, Corea del Norte e Israel.

La Convención establece tres niveles en su clasificación de armas químicas. El nivel 1 incluye aquellas armas (o algunos precursores) ya utilizados o que puedan utilizarse y que, además, no tengan ninguna utilidad para otro fin. Aquí aparece los gases mostaza, sarín y somán, así como el novichok.

Al novichok se le ha unido el TCDD (uno de los componentes del agente naranja que usó EEUU en la Guerra de Vietnam) con el que se envenenó al presidente pro-europeo de Ucrania Viktor Yushchenko, que gobernó entre 2005 y 2010, o el polonio que acabó con la vida del disidente ruso Alexander Litvinenko.

El nivel 2, el de precursores directos, cuya producción y tráfico entre países está sujeta a inspecciones. En el nivel 3 figuras compuestos de uso masivo, que someten a una vigilancia menos exhaustiva. Entre ellos está al ácido cianhídrico, componente del azul de Prusia, un color ampliamente utilizado por los más grandes pintores de la historia pero también un potente veneno de sabor almendrado.

China resuena en el escenario por presuntamente proporcionar apoyo político y «difundir flagrantes mentiras y desinformación» sobre este asunto, por eso, en la cumbre de la OTAN de este jueves 24 de marzo,  analizará su influencia en el conflicto como también la de Bielorrusia por su «complicidad en la invasión de Putin».

El presidente de Ucrania, Vladímir Zelenski, participará en formato de videoconferencia. Para el encuentro, ya tiene al primer ministro británico, Boris Jhonson a favor, aseguró Zelenski en su cuenta de Twitter.

1Periodista venezolana residenciada en Chile. Egresada de la Universidad del Zulia. Experiencia como editora y productora de contenidos para medios impresos y digitales con énfasis en las fuentes de política e internacional.

Este artículo fue publicado originalmente en panampost.com el 23 de marzo de 2022.

*La opinión expresada en este artículo es responsabilidad exclusiva del autor y no representa necesariamente la posición oficial de Publico.bo


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