OpiniónEconomía

Equilibrar Bolivia para afirmar el motor cruceño

Pablo Mendieta Ossio

Economista en el campo de políticas públicas

Escucha la noticia

La estabilidad económica es de esas cosas que parecen poco importantes mientras existen. Algo parecido a la salud: uno suele valorarla de verdad cuando la pierde. Cuando una economía es estable, las familias planifican, las empresas invierten y los bancos prestan. Cuando deja de serlo, la incertidumbre entra a casi todas las decisiones.

¿Por qué esto es particularmente relevante para Santa Cruz? Porque una economía basada en producción, comercio, servicios, inversión y emprendimiento necesita horizonte.

Nadie siembra, amplía una planta o compra maquinaria pensando sólo en la próxima semana. Y aunque a veces hablamos de las economías departamentales como si estuviesen separada del resto, no es así. Por ejemplo, Santa Cruz vende, compra y se conecta con los demás departamentos. Si a Bolivia le va mal, tarde o temprano el efecto llega también acá.

La evidencia empírica muestra que la estabilidad macroeconómica está asociada positivamente con el crecimiento de todos los departamentos. En términos sencillos: los problemas y también las oportunidades se transmiten. Recuperar la estabilidad es una condición para volver a crecer.

Acá viene la pregunta más difícil: ¿cómo estabilizar bien?

El acuerdo con el FMI contempla financiamiento y una agenda que incluye sostenibilidad fiscal, reservas, política monetaria y cambiaria, protección social, sistema financiero e inversión. No se trata simplemente de recibir dólares. Es un programa de transición. Y una transición puede hacerse bien o mal.

Pensemos en reducir el déficit. Es necesario, pero hacerlo demasiado rápido y recortando inversión o gasto esencial puede profundizar la contracción. Pensemos en el tipo de cambio. Una mayor flexibilidad puede corregir distorsiones, pero sin respaldo fiscal, reservas y un sistema financiero preparado puede generar más inflación e incertidumbre. Lo mismo ocurre con los combustibles: corregir precios sin protección focalizada y sin asegurar abastecimiento puede transformar un problema fiscal en uno social.

Por tanto, la clave no es aplicar todas las medidas al mismo tiempo. Es ordenarlas.

Primero debe ir aquello que permite que lo siguiente funcione. Una trayectoria fiscal creíble facilita la política monetaria. Una red de protección social operativa hace más transitable una corrección de precios. Un sistema financiero líquido evita que la estabilización termine cerrando empresas viables. Y una agenda productiva debe empezar temprano, porque estabilizar no crea por sí solo nuevas exportaciones, ni nuevas fuentes de dólares.

También debemos entender correctamente el financiamiento externo. Los recursos del FMI son importantes, pero no son la solución. Son un puente. Si sirven para reconstruir reservas, corregir desequilibrios y dar tiempo a nuevas inversiones y exportaciones, habrán cumplido su propósito. Si sólo permiten postergar decisiones, el problema reaparecerá cuando el dinero se termine.

Hay otra lección práctica: una reforma no termina cuando se aprueba. Debe tener responsables, plazos, indicadores y la posibilidad de corregirse si los resultados no aparecen. No basta medir cuánto se gastó o cuántas normas se aprobaron. La pregunta correcta es si bajó la vulnerabilidad, mejoró el abastecimiento, se estabilizó el crédito, aumentó la inversión o ingresaron nuevas divisas.

Santa Cruz conoce bien la importancia de producir resultados. Su desarrollo ha descansado en emprendimiento, inversión e institucionalidad, y hoy sus desafíos exigen combinar esfuerzos públicos y privados con mayor eficiencia.

Por eso, estabilizar Bolivia también es una agenda cruceña. Su capacidad de producir, invertir y exportar necesita una economía nacional que funcione, como el mejor homenaje en este aniversario.

Estabilizar bien no significa hacer más ajustes en menos tiempo. Significa recuperar orden sin destruir innecesariamente la capacidad productiva. La estabilidad no es la meta final. Es el piso desde el cual Santa Cruz puede mirar plenamente hacia adelante.

*La opinión expresada en este artículo es responsabilidad exclusiva del autor y no representa necesariamente la posición oficial de Publico.bo


Cuentanos si te gustó la nota

50% LikesVS
50% Dislikes

Pablo Mendieta Ossio

Economista en el campo de políticas públicas

Publicaciones relacionadas