Opinión

Oportunidad para Arce

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El disgusto del caudillo partidario con su delfín en la Presidencia no es la contracción de la economía nacional, el inicio de la quinta ola del coronavirus, la escasez de diésel, la crisis terminal del sistema judicial, la subida del precio de la harina importada o la galopante inseguridad ciudadana. No. Y eso que fue quien más tiempo ocupó la Presidencia de Bolivia de manera continua.

Debe quedar claro que el motivo de su irritación es haber perdido el control del narcotráfico. Habrás notado que el único blanco de los ataques verbales o escritos es el Ministro de Gobierno, pero no por su incapacidad de garantizar seguridad a los ciudadanos o de transformar éticamente a la Policía. No. La lucha tiene que ver con el narcotráfico que opera en territorio boliviano.

Puesta así la situación, la pugna llegó a un nivel inimaginable hace un año y siete meses, cuando Luis Arce inició su gestión como Presidente del Estado y Eduardo del Castillo se estrenó como titular en la cartera de Gobierno. El MAS amenazando con bloquear al gobierno del MAS o el evismo en franca disputa de poder con la facción liderada por Arce.

Me pregunto si las derechas, a la que recurrentemente hace referencia el caudillo en sus tuits y declaraciones, han desarrollado tal capacidad política que cranearon un meticuloso plan y lo están aplicando con precisión de cirujano logrando enfrentar a Evo Morales con Luis Arce. ¡Son pamplinas! Por decir lo menos.

La pugna en el masismo escaló al nivel del Presidente del Estado con la grave amenaza de bloquear la principal carretera del país, en la republiqueta del Chapare, si no se sienta con Morales a discutir el cambio del Ministro de Gobierno, ese jovenzuelo que se ha puesto en su camino.

Nos enteramos que el Chapare tiene su propia organización de transportistas, que se encargó de lanzar la amenaza del bloqueo, y de la existencia del Estado Mayor del trópico de Cochabamba. Todos conocimos al Estado Mayor del Pueblo, en la disputa con la denominada Media Luna, que luego fue sustituido por el Pacto de Unidad.

Como van las cosas, parece que pronto conoceremos al Canciller o al Ejército del territorio independiente del Chapare. Es lo de menos. Lo importante es que el presidente Arce ha sido desafiado por el reino de Morales haciendo que actúen sus transportistas y su estado mayor, lanzando la piedra y ocultando la mano.

¿Cederá el Presidente? ¿Se reunirá con organizaciones sociales evistas? ¿Destituirá a Del Castillo como le exigen desde el trópico? ¿Entregará la lucha contra el narcotráfico al presidente de las federaciones cocaleras? ¿Está Luis Arce contra las cuerdas?

A primera vista, daría la impresión de que se encuentra acorralado. Pero, viendo con más detenimiento, puede ser la oportunidad para dejar sentado que es quien gobierna el país por decisión mayoritaria de la gente y que elige y elegirá a sus principales colaboradores en todas las áreas del Ejecutivo.

Puede ser la oportunidad para acabar con el cuoteo masista de la actual administración de gobierno. ¿Cómo? El conjunto del gabinete ministerial podría renunciar y dejar en manos de Arce la conformación del nuevo equipo. ¿Cuántos ministros y ministras del evismo tendrían que despedirse de sus cargos?

¿Quiénes volverían a ser designados? ¿Qué sectores sociales podrían ingresar al gabinete? ¿Habría posibilidades para dirigentes del Pacto de Unidad? ¿Los cambios se extenderían a viceministerios y direcciones nacionales controladas por el evismo?

Del otro lado, ¿materializarán un bloqueo del MAS contra el MAS? ¿Tendrán las agallas de estrangular al país cuando necesita reactivar su economía, combatir la quinta ola del Covid y evitar el colapso? ¿Podrá más la ira del caudillo que la sensatez de jóvenes cocaleros con poder como el Presidente del Senado?

La pugna llegó al nivel de Morales y Arce, entre el caudillo y el presidente. Dejó se ser un tema entre el jefe del MAS y el Ministro de Gobierno. ¿Qué haremos quienes estamos en medio del sandwich? ¿Miramos de palco como recomiendan las oposiciones? ¿Merece el país estar a merced de las pugnas internas del masismo? ¿Qué nueva alternativa podrá despertar esperanza?

Los días que vienen serán cruciales para el futuro político del MAS, mientras el país quiere estabilidad política y social, bienestar económico y certezas en los temas que realmente interesan como las crisis sanitaria, económica y judicial, y sobre todo falta de empleos.


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