Opinión

Santa Cruz y un futuro prometedor amenazado

Christian A. Aramayo Arce

Presidente de la Fundación Gobierno Abierto y Director del Centro de Desarrollo Humano y Empleabilidad de la UAGRM

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Hay macrotendencias históricas que benefician particularmente al departamento más próspero de Bolivia: Santa Cruz. Estos parámetros (conjunto de variables) seguirán beneficiando al departamento que cuenta con el índice de pobreza multidimensional más bajo de Bolivia durante, al menos, un par de generaciones. Las macrotendencias a considerar son: la demografía, las innovaciones tecnológicas, la geografía y las instituciones. 

Veamos: 

En cuanto a las innovaciones tecnológicas, cabe destacar la reducción de costos para la transmisión de información y los procesos de innovación de velocidades exponenciales. Con solo un celular de 400 Bs. (55 dólares americanos, aproximadamente) se cuenta con los servicios y funciones que, sumadas, costaban aproximadamente un millón de dólares en la década de los 80. Pero las implicaciones de estos fenómenos tecnológicos nos llevan a lugares otrora inimaginables: inteligencia artificial, el internet de las cosas, la impresión en 3D y decenas de otras tecnologías, al punto de plantear serias discusiones sobre el futuro de la humanidad en torno a la singularidad y la vida en abundancia.

Por el lado de la geografía, no podemos desestimar las bondades productivas de la tierra, las favorables condiciones mineras y las oportunidades de energía eólica en el departamento de Santa Cruz. Se tratan de condiciones que no variarán en mucho tiempo, por lo que, sumado a la rica vegetación y vocaciones productivas locales, implican importantes bondades.

Desde el punto de vista demográfico, no se trata solo del histórico fenómeno migratorio (hoy venido a menos en términos relativos), sino, en resumen, del bono demográfico; hechos que implican un incremento sustancial de la demanda de bienes y servicios de los jóvenes al ingresar a la vida adulta. 

Por el lado de las instituciones, cabe indicarse que hay instituciones formales (leyes, normas, etc.) e informales (valores, cultura, etc.). En este sentido, hay que señalar que el marco institucional es el aspecto más importante, principalmente por los patrones de ahorro, consumo e inversión en la cultura cruceña. Mientras que, por el lado de las instituciones formales, podemos observar que, al haber una nueva Constitución Política del Estado y un nuevo estatuto departamental, hay oportunidades que podemos encontrar en el diseño de un marco institucional que no sea pesado, aunque lamentablemente uno ya puede identificar riesgos considerables ante la ambigua y pésima redacción de la Constitución Política del Estado y diversidad de leyes antiquísimas, como la Ley General del Trabajo.

¿Cuál sería, entonces, la principal amenaza para un futuro prometedor para Santa Cruz?

Con un marco institucional formal adverso, un contexto tecnológico muy favorable y bondades geográficas y demográficas, la única amenaza seria se encuentra en el campo de las instituciones informales, es decir, la cultura. ¿Se trata de revalorizar las obras teatrales, musicales, etc.? Sí, pero vayamos un poco más allá. 

Imaginen qué tan importante es el relato y el imaginario, que Evo Morales, el Grupo de Puebla y el Foro de Sao Paulo se encargan constantemente de posicionar ciertas ideas para instalar un relato, engañar a la población y luego utilizar la democracia para consolidar su proyecto de poder absolutista en América Latina, ayudados, obviamente, por cajas de resonancia mediáticos y mercenarios “académicos”, como el fiasco en que se convirtió CLACSO y otras organizaciones y medios de comunicación otrora respetables. 

En suma, si no se trabaja coordinadamente en posicionar una serie de valores discursivos, un relato o, en el mejor de los casos, una épica cultural que gire en torno a los valores que permitieron y permitirán generar las condiciones para el progreso que goza Santa Cruz, la población dejará de creer y valorar el progreso que tiene y comenzará a buscar opciones autoritarias bajo el paraguas de ideas que condenan al fracaso económico y cultural a las sociedades: hablo de las ideas del control unitario o en términos más sencillos, ideas autoritarias y/o socialistas. Ojo, esta decadencia se consolidó en Argentina, acaba de aterrizar en Chile y se está consolidando en Perú.

Así las cosas, no es descabellado afirmar que el futuro de Santa Cruz seguirá siendo el más próspero e inclusivo de Bolivia, incluso -muchas veces- a pesar de las autoridades locales. ¿Por qué? Porque hay raíces culturales muy fuertes que giran en torno a la hospitalidad, el cooperativismo, la buena fe y la fraternidad, todas ellas son compatibles con una sociedad libre y donde se respetan los derechos humanos fundamentales. 

Volvamos a la coyuntura: ante una crisis como la actual, hay una caída importante de la actividad, pero es importante considerar estas macrovariables en detalle para tomar decisiones de inversión de largo plazo. Como lo vimos, hay motivos objetivos de esperanza para Santa Cruz, los riesgos se encuentran en cómo se van posicionando las ideas y, evidentemente, la narrativa que vayan instalando líderes de opinión, líderes culturales, influencers y autoridades políticas.

¿Estamos siendo responsables?

*La opinión expresada en este artículo es responsabilidad exclusiva del autor y no representa necesariamente la posición oficial de Publico.bo


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Christian A. Aramayo Arce

Presidente de la Fundación Gobierno Abierto y Director del Centro de Desarrollo Humano y Empleabilidad de la UAGRM

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