Opinión

Todos en modo federalismo

Escucha la noticia

El primer objetivo de la estrategia fue logrado con creces. El impacto fue a todo nivel con alcance nacional gracias a los medios de comunicación y las redes sociales. La propuesta de Luis Fernando Camacho de construir un Estado federal puso a hablar a todos de lo bueno, lo malo y lo feo de federalismo para el país.

Mandatarios, líderes políticos, dirigentes sindicales, autoridades regionales, ministros de Estado, analistas políticos, parlamentarios, periodistas, ciudadanos y por su puesto el propio Camacho y sus seguidores dijeron lo suyo sobre el concepto de federalismo y la manera en que debería ser encarado en Bolivia.

Las portadas de las ediciones digitales de los principales diarios del país (El Deber, Página Siete, Los Tiempos, Opinión, Correo del Sur), jerarquizaron desde mediodía de este martes el tema del federalismo por encima de las graves acusaciones de Rosario Baptista contra el MAS y el Tribunal Supremo Electoral o la marcha iniciada por Evo Morales y sus huestes rumbo a La Paz.

Entre tanto, Camacho siguió atizando el fuego de la opinión pública con entrevistas en plataformas multimedia que amplificaron grandemente su propuesta de una Bolivia federal y el mecanismo de consulta que se pondrá en marcha para recoger criterios en todo el país para convertirla en un planteamiento de carácter nacional.

Comunicacionalmente, el Gobernador cruceño ganó de lejos la primera batalla, la del posicionamiento del tema y ahora podrá regular su sostenimiento con anuncios complementarios o acciones concretas que impulsen el debate nacional sobre el federalismo, un tema que no es nuevo en Bolivia, pero que apareció como la alternativa al modelo estatal aplicado por el masismo desde hace década y media.

Uno de los primeros en agarrar el guante fue el presidente Luis Arce, quien como ministro de Economía antes y como mandatario ahora, ha sido y es el protagonista de la recentralización de los recursos públicos en el gobierno nacional y pretende liquidar lo poco de autonomía que aún queda en las regiones y el sistema universitario con la criticada Ley 1407.

“Vamos a ganar elecciones con federalismo”, arengó Arce a sus bases en Caracollo, poco antes de empezar la marcha oficialista que se dirige a La Paz, precisamente para defender al gobierno que ha herido de muerte a las autonomías, el lógico tránsito entre el modelo centralista vigente desde hace casi 200 años y el Estado federal, que por el momento tiene características de utopía.

Hasta quienes dijeron que hay temas más importantes que el federalismo, terminaron por alimentar el debate que paradójicamente no será modulado por el gobierno, salvo una operación política y comunicacional para arrebatar esa bandera, como lo hizo con la autonomía.

Parece que quienes definirán las intensidades, los ritmos y los contenidos del debate, ojalá limpio y propositivo, serán las regiones comandadas por Santa Cruz y su anhelo de definir su futuro sin la tutela del centralismo.

Es de esperar que se abra un rico debate político, técnico, doctrinal y de ribetes constitucionales sobre la propuesta de construir un Estado federal en Bolivia rumbo al bicentenario de la fundación de la República, pero inevitablemente habrá cálculos e intereses que busquen inclinar la discusión hacia sus posiciones.

Con todo, Camacho y sus seguidores pueden sentirse satisfechos porque pusieron a todos a hablar de federalismo en estas horas y eso muestra que el ajedrez político boliviano tiene en Santa Cruz a uno de los jugadores más importantes y con inequívocos deseos de ganar la partida.


Cuentanos si te gustó la nota

100% LikesVS
0% Dislikes

Publicaciones relacionadas