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Mirada Sur CXIV: Paraguay tiene Presidente, Chile vota, Uruguay reforma jubilaciones, whisky y guerra por “fake news”

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  1. Holgada victoria de Peña en Paraguay 
Paraguay tiene nuevo Presidente. El candidato oficialista Santiago Peña se impuso de manera holgada en las elecciones del pasado domingo con 43% de los votos, contra el 27,4% de su principal competidor, Efraín Alegre, que lideraba una coalición de centro-izquierda. El resultado dejó bastante mal parados a empresas de encuestas y a corresponsales de medios extranjeros que no solo anticipaban un final muy parejo que no ocurrió, sino que especularon hasta el último momento con una victoria de Alegre que pusiera fin a décadas de “hegemonía” del tradicional Partido Colorado paraguayo.

Quién es. Santiago Peña es economista, tiene 44 años,  y tiene una maestría en Administración Pública, por la Universidad de Columbia (Estados Unidos). Trabajó durante 10 años para el Banco Central de su país, y para el Fondo Monetario Internacional en Washington D.C.. Fue miembro del directorio del Banco Amambay que es parte del holding del Grupo Cartes, propiedad del presidente del Partido Colorado y expresidente paraguayo Horacio Cartes, bajo el cual Peña se desempeñó como Ministro de Hacienda. Su relación con Cartes ha sido uno de los temas álgidos de la campaña, ya que el ex mandatario ha sido sancionado por el gobierno de EE.UU. por vinculos con la corrupción y el narcotráfico, llegando a circular en Paraguay en los últimos meses rumores de que el gobierno de Biden podría pedir su extradición.

Desafíos. Peña asumirá el país con una cantidad de desafíos importantes, entre ellos, lograr mantener los buenos índices económicos que ha mostrado Paraguay en los últimos años, a la vez que lograr que esos números se conviertan en una baja de los altísimos niveles de pobreza que padece el país. Otro gran desafío es el tema de seguridad, ante la creciente presencia de grupos organizados dedicados al tráfico de drogas, en un país cuya institucionalidad está muy marcada por la sombra de la corrupción.

Política exterior. Paraguay es un país bastante aislado de la región y del mundo, debido a su conflictiva historia, y a la marca que dejó la guerra con Argentina, Brasil y Uruguay que diezmó a su población en el siglo XIX. Pero algunas de las posturas que marcó Peña en sus primeras entrevistas tras la elección, señalan que se mantendrá en una relación entrecha con Brasil, país con el que comparte la represa hidroeléctrica de Itaipú, una de las más grandes del mundo, y una de sus principales fuentes de ingresos. Peña también ha señalado que piensa mantener el vínculo con Taiwán (su rival de izquierda, así como dirigentes empresariales han señalado que se debería establecer relaciones con China).

Uno de los puntos más polémicos de sus discursos recientes es que ha dicho que pretende reestablecer las relaciones diplomáticas con Venezuela, país que impulsó la expulsión de Paraguay del Mercosur, tras la caída del presidente Lugo en 2012. También ha dicho que “hoy hay un solo presidente en Venezuela y ese presidente se llama Nicolás Maduro. No hay una alternativa”. “Tenemos que trabajar con Venezuela. Y trabajar con Venezuela no tiene que impedirnos tener una posición crítica, en contra de la falta de garantías. La respuesta concreta es restablecer las relaciones con Venezuela, tener un embajador en Caracas y que podamos tener un diálogo con las autoridades de ese país”.

2. Chile vota nueva constituyente 

Los chilenos se preparan para las elecciones que se llevarán a cabo el próximo domingo, la sexta vez que deberán acudir a las urnas en apenas tres años. Esta vez lo harán para elegir a 50 representantes, entre 353 candidatos distribuidos en tres listas y dos partidos, que conformarán el Consejo Constitucional, cuya misión será elaborar y presentar a la población, una nueva Constitución. Un segundo intento luego del fracaso del documento redactado por la disuelta convención constitucional el año pasado.

Más de 11 millones de votantes ya consultaron los datos para saber dónde les toca votar. Todas las regiones del país presentan sus candidatos y se espera que el acto eleccionario, de carácter obligatorio, sirva para tomar la temperatura a las fuerzas que apoyan al gobierno de Boric, cuya aprobación es muy baja, y las que están a favor de la oposición.

Trasfondo. El 4 de setiembre de 2022, el país rechazó por mayoría abrumadora del 62% el proyecto de refundación en la línea de lo que pretendía la izquierda radical. A poco menos de 6 meses de haber asumido, el Presidente Gabriel Boric recibió así el primer gran revés de su mandato. Un NO rotundo al llamado Apruebo con el cual se había embanderado la izquierda gobernante, con Boric como figura principal de la campaña. El resultado llevó al presidente a reformular su gabinete, girando hacia el centro del espectro y acercándose a la izquierda más tradicional, menos extremista.

El proceso constituyente que tuvo este final, fue gestado a fines de 2019 como forma de ponerle punto final a la crisis social más profunda que ha vivido el país desde el retorno a la democracia. Un conflicto que tuvo un saldo trágico de más treinta muertos y varios miles de heridos, y que concluyó con un plebiscito donde se proponía redactar una nueva Constitución. De esa consulta, el 80% de los votantes eligió aprobar la medida, lo que llevó a la elección de 155 convencionales que integrarían la Asamblea Constituyente. Se redactó la Constitución y el pueblo la rechazó. El mensaje fue muy claro: la ciudadanía quiere cambiar la Constitución pero no por la que fue presentada. Por eso, ahora van por un segundo round de esta dura pelea política e ideológica.

Puja por el poder. Es esperable que un porcentaje similar al que rechazó la anterior propuesta mantenga su postura por oposición al gobierno de Boric, desde el entendido que es la derecha quien representa a ese rechazo y la izquierda al Apruebo. La derecha entonces anticipa una victoria sólida y por eso ya no se preocupa tanto por un triunfo que da por sentado, sino que se concentra más bien en una puja interna por el poder de cara a los comicios que se vienen, entre otros para elegir municipios y gobiernos regionales, y las elecciones  presidenciales y parlamentarias.

Por su parte, el oficialismo deberá contentarse si logra conservar algo del electorado luego del revolcón del año pasado. Así que el domingo hay mucho en juego, pero lo principal, según concluyen los expertos es lo que pasará con el texto constitucional: si de estas elecciones resultarán constituyentes que trabajen por un documento que busque un acuerdo final o bien si por el contrario, los elegidos intentarán llevar las cosas al extremo opuesto al que fueron llevadas en la propuesta pasada. El domingo lo sabremos.

3. Uruguay reforma sistema jubilatorio 

Uruguay aprobó esta semana un polémico plan para reformar el sistema de pensiones. El pequeño país sudamericano con 3.4 millones de habitantes, se caracteriza por tener una población, además de escasa, envejecida. Su tasa de natalidad es baja y la esperanza de vida ronda los 80 años. Por cada pasivo uruguayo, apenas 3 trabajadores aportan al sistema, relación que en la década del 70 era de 6 a 1. Por eso urgía reformarlo, como urge en muchos otros países, que tarde o temprano deberán enfrentar este problema.

Pero son ese tipo de cambios que no caen simpáticos en la población. Basta mirar lo que ocurrió en Francia, donde el gobierno de Emmanuel Macron debió enfrentar un violenta ola de protestas ante una reforma que subió la edad de jubilación de 62 a 65 años.

65 años. La reforma uruguaya eleva de forma progresiva la edad mínima de jubilación de los 60 años actuales a los 65, manteniendo los 30 años de aportes. El Presidente de la República, Luis Lacalle Pou, aseguró que la misma es un “acto de responsabilidad nacional”. El mandatario explicó que, de no modificarse, el sistema de seguridad social se tornará insostenible. Lacalle añadió que el proceso llevará unos 20 años de transición y que sus efectos no serán percibidos al menos en los próximos dos gobiernos.  Por su parte, el Ministro de Trabajo, Pablo Mieres, señaló que se trata de una “reforma de equidad, que busca apoyar a los más débiles” ya que “el 40% de las jubilaciones más bajas tendrá los incrementos más altos en el nuevo régimen con respecto al actual”.

La oposición, encarnada en el partido de izquierda Frente Amplio que gobernó el país entre 2005 y 2020, y la central sindical PIT-CNT, no acompañó el proyecto de reforma y sostuvo que la iniciativa “hace que tengamos que trabajar más” para “cobrar menos”. Llamaron a huelga general y el presidente de la central, Marcelo Abdala, aseguró que continuarán “con una estrategia de lucha en contra de la reforma jubilatoria”.

La voz local. Para entender mejor esta reforma jubilatoria en la que se embarcó Uruguay, llamamos a Agustín Iturralde, Director del Centro de Estudios para el Desarrollo, y le hicimos las siguientes preguntas:

– ¿Cuáles son las grandes características de la reforma uruguaya?

– La reforma plantea cambios en tres grandes líneas: 1) Homogeneizar los subsistemas existentes creando el Sistema Previsional Común que abarcará a todos los nuevos trabajadores, también a los militares, bancarios y profesionales. 2) Intentar concentrar los subsidios en los sectores más populares, reduciéndolos significativamente en los sectores medios y altos. 3) Elevar la edad de retiro a los 65 años. Todos estos cambios se realizan muy “a la uruguaya”, con muchísima gradualidad y moderación en las transiciones.

-¿Puede servir de insumo para otros países de la región? 

-Creo que es un buen ejemplo de lograr pasar una reforma de seguridad social. El envejecimiento poblacional, que era un problema mayormente del cono sur, ya es un desafío de toda la región. Más temprano que tarde, todos van a requerir algún tipo de ajuste paramétrico, pero cada país es distinto. El caso de Uruguay creo que puede servir como ejemplo de proceso político exitoso, pero los sistemas son todos particulares.

4. Petro, entre el Rey y la revolución 

El presidente colombiano, Gustavo Petro, no pasa semana sin ocupar un lugar central en la agenda política regional. Esta vez no fue por un cambio brusco de gabinete, o por pelearse con algún “colega” de otro país en las redes sociales, pero por contradicciones bastante llamativas.  Para empezar, aprovechando los eventos por el 1 de Mayo, salió al balcón de la residencia presidencial desde el cual hizo un discurso explosivo.

“No basta con ganar en las urnas, el cambio social implica una lucha permanente y la lucha permanente se da con un pueblo movilizado y al frente de ese pueblo tiene que estar la juventud, el pueblo trabajador, la clase obrera. El intento de coartar las reformas puede llevar a una revolución”, dijo el presidente colombiano. “La tierra es para el que la trabaja. Tiene una función social, una función ambiental”, agregó Petro, quien invitó a los campesinos a levantarse. Sin embargo, algunos días después, y ante la polémica que generaron sus palabras, Petro intentó aclarar sus expresiones.

“El llamado a la presencia de la población en las calles, en las plazas, no es un llamado a la violencia. Al contrario, entre más se pueda expresar la población pacíficamente, menos violencia habrá en el país. Es bueno recordar que Colombia todavía vive un conflicto bélico interno, que es de los más antiguos del continente, y que ha dejado miles víctimas”.

Visita real. Uno de los detalles interesantes de esta “aclaración” del presidente colombiano, es que la hizo ya durante su visita oficial a España, donde su arribo generó fuerte polémica. Primero, cuando un discurso suyo ante el Congreso, derivó en que la bancada completa del partido Vox (derecha), decidiera abandonar el recinto en señal de rechazo al presidente colombiano. Antes de que esto ocurriera, se entregó una carta en la que decían que recibir al presidente Petro era “un peligro para España y para Europa” al acusarlo de formar parte del Foro de São Paulo y el Grupo de Puebla, que está conformado por partidos de izquierda. “Quieren imponer una falsa visión del mundo que sirva de coartada para el establecimiento de tiranías como las que se padecen en Cuba, Venezuela y Nicaragua”, dice un fragmento de la carta. La carta fue suscrita por 157 parlamentarios que mostraron su rechazo por la presencia del mandatario colombiano.

La segunda polémica fue más estética que de fondo. Petro fue invitado a una cena en el Palacio Real por el rey Felipe IV, para la cual el estrito protocolo exige vestir “frac”. Sin embargo, Petro rompió el protocolo y se presentó con traje y corbata, lo que generó la molestia de los medios españoles que sintieron este hecho como un irrespeto. Más allá de este hecho anecdótico, varios medios españoles “cobraron” a Petro una cuenta antigua pendiente, de cuando se refirió de manera despectiva a la colonización española, y habló del “yugo” español.  Algo que puede sonar apropiado en un discurso de balcón, pero que luego queda mal cuando se viaja a reclamar por más inversiones.

* ULTIMO MOMENTO. Al cierre de esta edición de Mirada Sur, nos llega una noticia sobre el presidente Petro. Al cierre de su gira por España, el mandatario colombiano dijo unas palabras que seguramente generarán polémica. Según Petro, los venezolanos con Maduro “vivían bien, tenían acceso al mejor whisky del mundo, que es una forma de vivir sabroso”, pero el bloqueo a la compra de petróleo venezolano cambió esa situación. Va a ser interesante leer las reacciones a esta declaración en los próximos días.

5. Polémica por ley contra “fake news” 

El gobierno de Lula da Silva ha decidido enfrentar a las grandes plataformas de internet. Un proyecto de ley, que ha generado gran polémica en el país, busca abordar algunos de los problemas centrales del mundo de la comunicación hoy, penalizando la difusión de noticias falsas, exigiendo responsabilidad a las plataformas, e incluso el pago a los medios por el uso lucrativo que hacen las plataformas de sus contenidos. Pero las empresas de tecnología, así como algunos grupos políticos, han decidido enfrentar este avance regulatorio, al punto que la votación que estaba prevista para esta semana, debió suspenderse por falta de los votos necesarios para su aprobación. Otra muestra de la fragilidad de las mayorías con las que supuestamente cuenta Lula en el Congreso.

Alianzas extrañas. El proyecto ha generado un esquema de alianzas bastante llamativo. Por un lado, los grandes medios de comunicación del país, esos que siempre son acusados de complicidad con el establishment económico por la izquierda, apoyan un proyecto que ha sido coordinado por un diputado del Partido Comunista, Orlando Silva. Mientras que el ex presidente Bolsonaro y su base legislativa, se oponen radicalmente al mismo. “Sin libertad, no vamos a ninguna parte. Felicito a los parlamentarios. Miren, el que renuncia un poco de su libertad para tener seguridad, acaba sin tener libertad, ni seguridad”. Por su parte,el diputado Orlando criticó duramente a los gigantes tecnológicos y acusó a Google de “usar su fuerza para desinformar y chantajear”. El parlamentario afirmó que defiende la remuneración de los contenidos periodísticos porque empresas como Meta y Alphabet, dueñas de Facebook y Google, respectivamente, “usaron la fuerza económica que tienen para tratar de interferir en el debate público”.

Amenaza. El tono del choque ha llegado a tal punto, que el gobierno amenazó a la empresa Google con una multa millonaria, si no retiraba un enlace que aparecía cada vez que alguien buscaba información sobre el proyecto, y conectaba con una campaña en contra del mismo. Google eliminó el enlace minutos después de que el gobierno advirtió a la empresa de que sería multada con 200 mil dólares por hora si no cumplía la norma. Dos aspectos molestan a las plataformas de esta ley, tener que pagar a las empresas de medios por usar sus contenidos, y el hecho de que las hagan responsables de encontrar y denunciar material ilegal, en lugar de que eso quede en manos de los tribunales.

Este tema resulta un desafío ideológico profundo para quienes mantienen ideas liberales. Por un lado, resulta cuestionable que un estado intente regular un aspecto que hasta ahora se manejaba con amplia libertad como el de las comunicaciones en internet. Y que ponga el dedo en la balanza para apoyar a las empresas tradicionales de prensa, en su lucha contra las modernas plataformas de internet. Por otro, esta plataformas han alcanzado una escala que las vuelve cuasi monopolios, que manejan todo el ecosistema publicitario de manera muy poco competitiva y transparente. Pese a lo cual, se niegan a asumir las mismas responsabildiades legales que los medios tradicionales, a la hora de dar espacio a generadores de mentiras y “fake news”. Vale mencionar que países como Australia y varias naciones de la Unión Europea han votado leyes en este mismo sentido, aunque menos abarcativas que las que plantea Brasil. Una batalla que recién comienza,pero que seguro tendrá continuidad en muchos otros países.

6. Inflación en Paraguay en rango meta 

Nota publicada originalmente en Mirada Sur

Martín Aguirre, Director El País, Uruguay, y Advisory Council member, Center for Latin America
Rodrigo Caballero, editor

*La opinión expresada en este artículo es responsabilidad exclusiva del autor y no representa necesariamente la posición oficial de Publico.bo


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