OpiniónEconomía

La ideología estatista dejará a Bolivia desabastecida de energía

Alvaro Rios

Ex ministro de Hidrocarburos de Bolivia y actual socio director de Gas Energy Latin América

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Bolivia transita por un muy delicado sendero hacia un desabastecimiento crónico de energía. Lo anterior es previsible en razón a que una parte de la población boliviana, por 20 años (2005-2025), ha sido adoctrinada por el MAS en sentido de que el papá Estado lo puede todo. Es decir, el Estado benefactor con sus ministerios, sus instituciones y sus cientos de empresas públicas pueden invertir y dotarle al país de todo. Salud, educación, alimentos, energía, carreteras, moneda a cambio fijo y mucho más.

​Este adoctrinamiento ideológico del MAS se llevó a cabo cuando en 2005 recibió un país con reservas probadas de gas cercanas a los 13 a 14 trillones de pies cúbicos (TPC) y cientos de billones de barriles de petróleo y líquidos asociados al gas natural. Desde 2005 a 2025 se han exportado cerca de $us 70.000 MM entre gas natural, GLP y crudo reconstituido. Los ingresos anuales por exportaciones llegaron a sobrepasar los $us 6.000 MM.

​Había platita fresca para todo. Para que YPFB y ENDE, con recursos propios y con préstamos del Banco Central de Bolivia (diezmos de por medio, por supuesto), construyeran lo que se les venía en gana. YPFB en plantas de biodiésel, urea y modernización de refinerías que no tenían materia prima asegurada o se ubicaban en lugares inadecuados. Perforación de varios pozos patrióticos solo para celebrar aniversarios departamentales.

Lo mismo ocurría en ENDE, donde se compraron, sin ton ni son, plantas de ciclos combinados y generar una sobreoferta descomunal y otra infraestructura innecesaria, como la línea de exportación de electricidad a Argentina. Ningún proyecto de ENDE o YPFB pasaba un básico estudio de factibilidad. Empresas al servicio del poder político de turno y de la propaganda exitista.

​Eran tiempos de gloria. “YPFB, la fuerza que mueve Bolivia”, “Bolivia, corazón energético exportador de Latinoamérica”, “Tenemos un mar de gas que ustedes no visualizan” y mucho más. La realidad de la industria energética, sin embargo, iba en dirección contraria. No se reponían reservas de gas y petróleo, las importaciones de gasolina y diésel en notable aumento, las exportaciones de gas declinaban aceleradamente desde 2015 y la infraestructura construida iba quedando con capacidad ociosa.

​Se preservaban los subsidios a todos los energéticos vanagloriando que se protegía al pueblo. ENDE e YPFB pasaron de a poco a ser empresas marginales y, ¿por qué no decirlo? deficitarias y con elevadas deudas al Estado. A principios de 2025 estalló el quilombo. No había dolarcitos (divisas) ni en YPFB ni en el BCB para importar gasolina y diésel, y se desabasteció crónicamente al país.

La culpa la tenían la marejada, el inicio de clases, la sobredemanda, etcétera, mientras por debajo se hacían grandes negociados con el diésel.​Bueno, como van las cosas, el 2030 no habrá exportaciones de gas, las importaciones de energía (incluyendo diésel, gasolina, jet fuel, gas natural y GLP) bordearán los $us 3.200 a 3.500 MM a $us 80 /barril. ¿Y los dólares de dónde saldrán? Por eso hay que tomar varias y duras medidas para abastecer al país y parar la sangría de la importación. Empezando por aprobar una Ley de Hidrocarburos para atraer capital privado a exploración, por supuesto, reduciendo impuestos y “subiendo precios”.

Se debe hacer viables a ENDE e YPFB (achicarlas, fusionarlas, asociarlas al capital privado, cerrar unidades improductivas, privatizar algunas unidades, etcétera). Se debe quitar subsidios al diésel, a la gasolina, al gas natural y al GLP y que los precios fluctúen con los precios internacionales, así como el tipo de cambio de la moneda.

Paralelamente, se debe acudir al FMI y pedirle dinero fresco, y a la población, que sufra.

​Hecho mi sondeo, estoy convencido que una parte del pueblo boliviano sigue pensando que YPFB y ENDE están forradas de dinero y no se deben tocar y deben quedar como están.

Que estas dos empresas con el papá Estado pueden seguir entregando energía subvencionada y abastecer al país sin ningún problema e indefinidamente.

Que no son necesarias nuevas leyes de electricidad e hidrocarburos y que el capital privado es innecesario para que además saqueen los recursos naturales del país. Que es una herejía acudir al Fondo Monetario Internacional para conseguir platita fresca y solucionar el abastecimiento de energía al país.

​En otras palabras, una parte de la población boliviana percibe que seguimos en bonanza energética y económica. Por lo expuesto, es que veo muy complejo aprobar leyes y quitar subsidios y rearmar YPFB y ENDE para no seguir perdiendo plata. Como me comentaron unos politólogos hace unas tres semanas: “Bolivia no ha tocado fondo aún”.

Tengo el presentimiento que mientras esto no ocurra, los cambios estructurales mencionados arriba en el sector energético serán casi imposibles de sacar adelante y mucho peor con la politización existente actual en el país para afectar el régimen democrático.

​Presiento que el desabastecimiento de energía puede llevarse al país por delante. Ojalá esté totalmente equivocado y que seamos capaces de comunicar y hacer entender a los bolivianos que los cambios son muy necesarios y que vamos a sufrir. El relato y la realidad son muy importantes a la hora de tratar de hacer cambios.

*La opinión expresada en este artículo es responsabilidad exclusiva del autor y no representa necesariamente la posición oficial de Publico.bo


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Alvaro Rios

Ex ministro de Hidrocarburos de Bolivia y actual socio director de Gas Energy Latin América

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