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“Bomba de tiempo” en Santa Cruz: la guerra por la tierra incubada por el propio gobierno

Los editoriales de domingo de El Deber y Los Tiempos, y una entrevista de fondo de Página Siete alertan sobre un posible estallido social de graves consecuencias en el departamento de Santa Cruz y coinciden en que el causante de los avasallamientos y la distribución ilegal de tierras es el régimen de Evo Morales- Creen que la administración de Luis Arce debería transparentar el manejo de las tierras en Bolivia, algo casi imposible en tiempos de guerra política.

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El Deber

La disputa por la tierra cobra fuerza y es analizada por el editorial de El Deber de este domingo que en primer lugar sitúa la dimensión de la problemática: “tiene que ver con el medio de vida de miles de comunidades originarias, con la seguridad alimentaria y con la preservación de los bosques del oriente boliviano”. Afirma que el avasallamiento de tierras en la Chiquitania “tiene aval del Instituto Nacional de Reforma Agraria, que autoriza los asentamientos, y un silencio cómplice de la Administradora Boliviana de Bosques y Tierras, que no dice ni hace nada mientras se cambia el uso forestal de los territorios a punta de machete y chaqueo”.

El Deber cree que “la falta de información desde el INRA y la inacción desde la ABT son instrucciones directas del Poder Ejecutivo Nacional”. Recuerda que el vicepresidente David Choquehuanca les dijo a los interculturales en Santa Cruz que “la tierra no puede quedar en pocas manos”, y la descalificación del ex presidente Evo Morales al “Congreso de la Tierra” de la semana pasada en San Miguel de Velasco. “Es de esperar que (…) se argumente otra vez que los cambas son separatistas, oligarcas y una serie de otros calificativos con los que obtienen rédito (político) en el resto del país”.

“El gobierno central, la gobernación cruceña y los gobiernos municipales de la región tienen una delicada tarea que, lejos de los aguerridos discursos, deben buscar una solución pacífica. En esa línea, esta semana debe reunirse la Comisión Agraria Departamental y el INRA, la ABT, los sindicatos interculturales deben ser capaces de asistir y dialogar porque así lo manda la ley y porque así demostrarán su intención de resolver el conflicto”, sostiene el diario cruceño y pide algo difícil en este momento: “Hay que sacar la problemática de la tierra de la guerra de poder”.

Página Siete

La flamante directora de Página Siete, Mery Vaca, entrevistó a Gonzalo Colque, uno de los investigadores que mejor conoce la problemática de la tierra en Bolivia, quien afirmó este domingo que “desde el 2011 en adelante, el proceso de distribución de tierras es el más corrupto, más oscuro, y el de mayor alcance que hemos tenido”. Colque explicó que después del conflicto en el TIPNIS y rota la alianza con indígenas de tierras bajas, el régimen de Evo Morales forjó una “alianza agroempresarial, que se ha basado en que los empresarios querían la titulación de sus tierras, sin ser cuestionados. A partir de ahí la distribución se ha hecho corrupta”.

“Entonces en Santa Cruz se está incubando un conflicto muy grande por la tierra en este momento, con lo que ha dicho el Vicepresidente, con lo que ha dicho el Comité Cívico, el gobernador de Santa Cruz. Y todos se creen avasallados y todos quieren ver a los demás como avasalladores y en realidad todos ellos son sectores que se están peleando por los saldos de tierras fiscales que quedan en Santa Cruz, que han sido rematados por funcionarios públicos, por autoridades que han recibido coimas y sobornos”, advirtió el especialista. Los sectores en pugna son los interculturales, agroempresarios e indígenas de la zona chiquitana.

Colque dijo que el peligroso conflicto puede ser desactivado. “El Gobierno para empezar tiene que transparentar y parar todo el tráfico de tierras que está apadrinando en este momento”. Para él, la solución no pasa por la reunión de la Comisión Agraria Departamental con el INRA, ABT e interculturales, sino por la paralización de la distribución ilegal de tierras fiscales y una auditoría a fondo del INRA. “El presidente Arce el día de la tierra ha anunciado con bombos y platillos que iba a derogar el decreto transgénico de la señora Áñez, pero ahora está en mesa el proyecto de ley de uso de transgénicos, mejorado, favorable para los empresarios, eso es engañar al país”.

Los Tiempos

El editorial de Los Tiempos de este domingo considera que los conflictos por la tierra son “una bomba de tiempo” y su aporte es mostrar que las tomas y avasallamientos están ocurriendo en otros lugares del país, en concreto y de recientemente en Sacaba, La Angostura, Tarata y en el Parque Tunari, en el departamento de Cochabamba. “En ocasiones, fueron los funcionarios del Servicio Nacional de Áreas Protegidas quienes dieron la alerta, antes de ser despedidos por las nuevas autoridades de esa entidad”.

Explica que la principal intención de los avasalladores en Sacaba, La Angostura y Tarata es transformar los terrenos en áreas urbanizables y afirma que el intento de apoderamiento de tierras fiscales en el Parque Tunari al parecer tiene el mismo fin. El editorial del diario cochabambino también se ocupa de lo que sucede en la Chiquitania. “Allá, los invasores crean comunidades fantasma para lograr titularizar esos terrenos en el Instituto Nacional de Reforma Agraria, luego esperan la ocasión propicia para venderlos, deforestados si es necesario, pues así el precio es mayor”.

“Los montos de dinero, gente involucrada y trascendencia político-ideológica de la gestión de la tierra deben ser de tal magnitud, que no sólo originan casos de corrupción que involucran a autoridades del Estado, sino que también provocan cruces de acusaciones entre masistas”, afirma el editorial de Los Tiempos que concluye con una alerta: “Sólo una actitud firme y transparente del Gobierno podría desactivar esto que parece una bomba de tiempo, pues los afectados se organizan para defender sus derechos, como está ocurriendo en Santa Cruz”.


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